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Del “golpe blando” al golpe militar
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Del “golpe blando” al golpe militar
¿Qué dirá en un par de años?
06 Nov | 2019
Por: Jose Antonio Crespo
Del “golpe blando” al golpe militar
¿Qué dirá en un par de años?
Jose Antonio Crespo por: Jose Antonio Crespo
Nov 06, 2019
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México está por cumplir cien años de estabilidad política (desde el último golpe de Estado exitoso en 1920), algo nada fácil en el contexto latinoamericano. ¿Por qué entonces el presidente habló de un posible golpe de Estado? ¿Quién metió el tema que exigiera una respuesta? Nadie. 

López Obrador y sus voceros han insistido desde el principio en que hay un “golpe blando” consistente en la difusión de fake news, críticas constantes y orquestadas desde los medios, movilizaciones anti-AMLO

Elementos que en general podrían ser parte de un ejercicio crítico en toda democracia, pero ahora que Morena es gobierno, se consideran como esencialmente golpistas. Ahora el discurso escala a un “golpe duro”, es decir, de Estado, que por definición involucra al Ejército. Hay al menos cuatro posibles explicaciones lógicas:

1.-Una primera posibilidad es que dicha conjura en efecto estuviera teniendo lugar, y el presidente simplemente la hiciera pública advirtiendo que, de intentarse, fracasará. Ahora, tras el reclamo del General Carlos Gaytán, el golpe blando estaría ya concretándose en un golpe duro, es decir, golpe de Estado en forma, ya con la participación de grupos militares (el propio Gaytán en primer lugar). Dicha tesis ha sido avalada por gran número de sus seguidores y voceros, que dan por hecho tal conjura.

2.-Los sectores no obradoristas consideran que de ser genuina la conjura golpista el General Gaytán no hubiera pronunciado su discurso que pondría sobre alerta al presidente sobre sus bajas intenciones. Que en cambio se trata un mero distractor, dado el escándalo del fallido operativo de Culiacán, y quizá también el hecho de que tras una grabación privada a Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, en que respaldó la “Ley Bonilla”, ha quedado claro el visto bueno de AMLO a ese despropósito, lo que en público había negado. Un buen distractor ayuda para desviar la atención de esos dos delicados temas.

3.-Otra tesis es que con ese discurso se busca una justificación para ir concentrando mayor poder, e intimidar a los opositores y críticos, a la manera de diversos gobiernos populistas en otros países, y siguiendo el recetario del Grupo de Sao Paulo. Lo que, de ser el caso, la estrategia no sería coyuntural sino más de fondo, y será recurrente durante el sexenio. En cuyo caso lo que se ha avanzado en democracia (por insuficiente que sea) podría irse perdiendo, constituyendo una fuerte regresión política. 

Desde luego no es sencillo saber cuál de todas estas tesis es la correcta, pero desde luego no considero que la primera tenga asidero en la realidad. López Obrador lo aclaró señalando que sólo era una reacción preventiva al discurso pronunciado por el General Carlos Gaytán en un desayuno entre oficiales, que reflejó un profundo descontento entre varios altos mandos (según él), en tono sin duda duro. Pero eso no implica ni de lejos una intención golpista. 

Quedan entonces la segunda o la tercera tesis. Un distractor ante el fallido operativo de Culiacán, pero también un recurso retórico utilizado por populistas diversos (tanto de derecha como de izquierda) para movilizar a sus bases de apoyo en contra de críticos y adversarios, y eventualmente justificar mayor concentración de poder o incluso medidas de excepción. Tampoco eso puede descartarse. 

Como sea, si a un año de gobierno estamos hablando de un posible golpe de Estado ¿de qué estaremos hablando en tres o cuatro años? ¿Guerra civil? ¿De una nueva invasión norteamericana?

@JACrespo1

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