Columnas
Foto: Reuters
El hombre de Trump para Venezuela
Columnas
El hombre de Trump para Venezuela
Apoyaría facción armada dentro de Venezuela
25 Feb | 2019
Por: Redacción
El hombre de Trump para Venezuela
Apoyaría facción armada dentro de Venezuela
Redacción por: Redacción
Feb 25, 2019
Compartir

Por Daniel Lozano Maurer

Ilhan Omar: “¿Señor Abrahams, usted apoyaría una facción armada dentro de Venezuela la cual se involucrara en crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad o genocidio si esta sirviera a intereses estadunidenses? ¿Como usted lo hizo en El Salvador y Nicaragua?”

Eliott Abrahams: “Todo el impulso de la política estadounidense en Venezuela es apoyar el esfuerzo del pueblo venezolano para restaurar la democracia en su país. Esa es nuestra política”.

Imagina que para resolver el conflicto en Venezuela, Trump enviara a un diplomático con un pasado manchado por escándalos de violaciones de derechos humanos en conflictos de otros países. Bueno, pues esto se volvió en realidad, agregándose a las ocurrencias del presidente de Estados Unidos.

El pasado miércoles 12 de febrero, durante la audiencia sobre la crisis de Venezuela del Comité de Relaciones Exteriores de la Casa de Representantes de Estados Unidos, la Congresista Ilhan Omar confrontó a Elliott Abrahams sobre su rol en escándalos de política exterior.

Omar dedicó la mayor parte de su tiempo a detallar el historial en Centroamérica del diplomático; haciendo énfasis en los casos Irán-Contra y la masacre del Mozote. Después de negarse a contestar y categorizar la pregunta de Omar como un ataque personal y fuera de contexto, Abrahams elaboró una respuesta general y poco clara.

¿Quién es Elliott Abrahams?

Elliott Abrahams es un diplomático veterano que sirvió en las administraciones de Ronald Reagan y George W. Bush como asesor de política exterior. Posteriormente, colaboró en Nueva York en el think tank Consejo de Relaciones Exteriores. A finales de enero de este año, Trump lo nombró enviado especial para Venezuela, haciéndolo responsable de dirigir la respuesta de Washington a la crisis venezolana.

En la administración de Ronald Reagan, Abrahams tuvo un papel fundamental en la política exterior de Estados Unidos para cortar de raíz el crecimiento del comunismo en Centroamérica. Durante la Guerra Fría en Latinoamérica, tanto antes como en los años de influencia de Abrahams, Estados Unidos organizó golpes de estado contra líderes elegidos democráticamente y apoyó a dictadores; también, financió y entrenó a escuadrones paramilitares. Abrahams desempeñó un papel clave en las intervenciones de Estados Unidos en El Salvador y Nicaragua en los ochenta. La crisis humanitaria y de violencia que enfrenta hoy Centroamérica es en parte consecuencia de las políticas intervencionistas de Washington.

Nicaragua

Nicaragua fue el epicentro del escándalo Irán-Contra, en el que la administración de Reagan utilizó el dinero de la venta de armas a Irán para financiar movimientos insurgentes nicaraguenses. Con el dinero de la venta (alrededor de 48 millones de dólares), Washington financió a la facción rebelde Contra en Nicaragua. Los contras eran un grupo paramilitar con ideología conservadora que luchaba en contra del gobierno de Daniel Ortega.

El gobierno de Reagan encubrió la venta de armas a Irán y el apoyo a los contras porque ambos fueron actos ilegales. Por un lado, cualquier tipo de transacción con Irán estaba prohibida por el embargo que EU le había impuesto. Por otro lado, el Congreso de EU aprobó una serie de normas, conocidas colectivamente como la Enmienda Boland, que explícitamente prohibían que la administración Reagan interviniera en Nicaragua.

Abrahams apoyó la política de Reagan hacia Nicaragua, y participó encubriéndola. En 1991 el Congreso realizó una investigación sobre el caso Irán-Contra. En las audiencias de la investigación, Abrahams se declaró culpable de retener información a dos Comités del Congreso sobre el caso. En 1992 Abrahams fue perdonado por el presidente George H. Bush.

El Salvador

La masacre de El Mozote en El Salvador es considerada como uno de las peores atrocidades contra civiles en la historia moderna de América latina. Ocurrió bajo el contexto del conflicto bélico interno en El Salvador, donde el ejército gubernamental se enfrentó a las fuerzas guerrilleras del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). El gobierno de Reagan impulsó el apoyo militar al gobierno de El Salvador y envió fuerzas militares para entrenar a las tropas del gobierno.

En diciembre de 1981, el batallón Atlácatl del ejército llegó al pueblo El Mozote, ya que sospechaban que ahí se escondían rebeldes. Después de interrogar a los habitantes del pueblo, el batallón fusiló, decapito y mutilo a los pobladores. Muchas mujeres, antes de ser asesinadas, fueron víctimas de violencia sexual. Se calcula que el número de víctimas de la masacre es alrededor de 800 personas, incluyendo niños y bebes.        

Un año después, compareciendo ante el congreso como Asistente de Derechos Humanos para el Secretario de Estado, Abrahams acusó que los reportes de El Mozote no eran creíbles. Según Abrahams muchos de los reportes sobre la masacre eran propaganda comunista. También argumentó que la defensa de los derechos humanos fue la principal prioridad durante el involucramiento de Washington en El Salvador.

En marzo de 1993, una comisión de la verdad respaldada por las Naciones Unidas concluyó que de los veintidós mil reportes de abusos a derechos humanos, incluyendo ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada y tortura, cometidas durante el conflicto bélico en El Salvador, el 85% fueron perpetuadas por fuerzas del Estado respaldadas por EU. Respondiendo al reporte, Abrahams argumentó que el record de la administración Reagan en el Salvador fue un logro fabuloso.

Venezuela ¿Qué sigue?

El hecho de que Trump haya nombrado a un personaje como Elliott Abraham para lidiar con el conflicto en Venezuela prende muchos focos rojos. Además, Trump aún no ha descartado algún tipo de intervención o acción militar en Venezuela.

El historial de Abrahams permite hacer una evaluación del comportimento de EU en Latinoamérica, también nos da herramientas para evaluar el rol que jugará ese país, en el futuro, cuando haya crisis como la de Venezuela ¿Tendrá los mismos resultados la política estadunidense de apoyar el esfuerzo venezolano para restaurar la democracia como ocurrió en Centroamérica?

TE RECOMENDAMOS
Compartir: