Columnas
Foto: Cuartoscuro
Entre recesión y la luna llena
Columnas
Entre recesión y la luna llena
Genera al inversionista incertidumbre
10 Oct | 2019
Por: Ricardo Pascoe Pierce
Entre recesión y la luna llena
Genera al inversionista incertidumbre
Ricardo Pascoe Pierce por: Ricardo Pascoe Pierce
Oct 10, 2019
Compartir

El secretario de Hacienda y Crédito Público habló con gratificante claridad sobre las acciones que ha emprendido el gobierno federal para afrontar el impacto de las tensiones comerciales globales y la eventualidad de una recesión a escala internacional.

Señaló el titular de Hacienda que el gobierno “blinda” la economía nacional con finanzas públicas prudentes, programas sociales con impactos contracíclicos y promueve la ratificación acelerada del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá). Sobre este último tema, el secretario apuntó que “si nosotros lográramos que el Tratado se ratificara en las próximas semanas, esto cambiaría completamente las condiciones de México.”

El gobierno descarta una reforma fiscal, por lo menos durante los primeros tres años del sexenio, pues solo habrá ajustes con base en la tasa de inflación, mejoramiento en la eficiencia tributaria y reducción de vacíos legales que facilitan la evasión fiscal. Es decir, básicamente seguir dependiendo de la misma base de contribuyentes, sin ampliación significativa.

Lo que no indicó el secretario, sin embargo, son las áreas de oportunidad para el mejoramiento de la gestión gubernamental en materia económica interna, tanto en materia de confianza al inversionista, así como la reorientación del gasto público en obras de gran impacto.

Hay signos preocupantes internos que no están siendo atendidos con la estrategia gubernamental de “blindaje”. Los ingresos públicos están en franca dinámica recesiva. En el acumulado de enero a agosto de 2019 éstos fueron 4.6% menos a lo programado, y 4.1% menos de lo recaudado en el mismo periodo del año anterior. Como es obvio, menos ingresos presupuestarios significan menos inversión, y menor inversión representa, inevitablemente, menos crecimiento económico.

Un país que no crece padece de baja recaudación fiscal, y esa dinámica lleva al estancamiento y, finalmente, puede caer en la recesión por razones internas.

El subejercicio observado en el gasto público de 2019 se explica, por lo menos en parte, por la reducción en la recaudación. El subejercicio afecta un amplio espectro de la economía: obras y programas sociales, como salud y educación, ciencia, tecnología e innovación.

Hay un paro en 30 universidades públicas porque se les ha retenido o disminuido fondos de operación, mientras el presidente les amenazó con un “mi gobierno no se dejará presionar con amagues de huelgas…”. Agregó que “…si se da dinero a diestra y siniestra, pues entonces se caería en déficit…” como respuesta a los universitarios de México.  

Estos fenómenos, al igual que el abandono de proyectos como el NAIM y la apuesta por “proyectos  ideológicos” como el aeropuerto de Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, no despiertan confianza en el sector productivo de la economía, siendo proyectos ideados desde el escritorio político, y no desde su viabilidad económica.

El secretario Herrera atinó a describir las amenazas exteriores a la economía nacional. Pero extrañamente olvidó lo que quizá sea lo más importante en este momento de amenazas recesivas: la economía nacional y una gestión gubernamental federal que, en vez de generar confianza al inversionista, más bien siembra incertidumbre.

@rpascoep

TE RECOMENDAMOS
Compartir: