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Medina Mora, ¿combate a la corrupción o uso político de la justicia?
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Medina Mora, ¿combate a la corrupción o uso político de la justicia?
A cuál tesis se apega
09 Oct | 2019
Por: Jose Antonio Crespo
Medina Mora, ¿combate a la corrupción o uso político de la justicia?
A cuál tesis se apega
Jose Antonio Crespo por: Jose Antonio Crespo
Oct 09, 2019
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La renuncia del ministro Eduardo Medina Mora ha generado un debate importante para la democracia y el Estado de Derecho. La principal pregunta que flota en el aire es si dicha renuncia responde al esfuerzo del actual gobierno por combatir universalmente la corrupción, o bien si es resultado del uso político de la justicia, una vez más. 

Si lo primero, se estaría avanzando en el Estado de Derecho. Si lo segundo, sería seguir dando vueltas en círculo. ¿Qué elementos hay para inferir cuál de las dos tesis es la buena?

Desde luego, muchos ciudadanos (obradoristas y no) se opusieron al nombramiento de Medina Mora a la Corte por su cercanía con el presidente Peña Nieto, pues eso en principio limitaría la autonomía de la Corte (no hablemos de contrapesos que se confunden con la oposición partidista, pero sí de división de poderes y equilibrios institucionales). 

Se cuestionaba, y se cuestiona, la fórmula vigente que permite al presidente poner a incondicionales. Y vaya que Medina Mora lo fue de Peña Nieto.

Las denuncias hechas por la Unidad de Fiscalización Financiera al ministro fueron desmentidas por él, quien agregó que no renunciaría a su cargo. Pero semanas después renuncia sin dar explicación alguna. ¿Qué pasó?

Una posible razón de la repentina renuncia - contradiciendo su propia palabra - es que los cargos sí están fundamentados, y fue presionado (amenazado) por el gobierno de que se le llamaría a cuentas a él (y quizá a familiares, según dicen algunas versiones).  

Y que, a cambio de la renuncia, se le dejaría en paz, es decir, se le habría ofrecido impunidad. De ser así, estaríamos en el segundo supuesto; el uso político de la justicia. 

Se cuestiona, por otro lado, el opaco proceso legal tanto de la renuncia como de la aceptación de ella por parte de la presidencia como del Senado, pues no se expresó ninguna causa grave, según mandata el artículo 98 de la Constitución. 

Ese requisito (renuncia grave en el caso de ministros de la Corte) ha estado presente desde la Constitución de 1824, por la importancia del cargo, y la aprobación se le dejaba al Congreso justo para evitar presiones por parte del Ejecutivo.  

De ahí que se exija también una causa grave, que en este caso, aunque se sospecha cuál es, formalmente no apareció. Más allá de que prácticamente todos (con excepciones) celebramos la salida de Medina Mora, si se trata de fortalecer el Estado de Derecho y respetar la Constitución, el proceso no ayuda en nada.

Siguiente pregunta. ¿Para qué querría el Ejecutivo forzar la salida de Medina Mora, a cambio de darle impunidad? Obvio, porque requiere nombrar más ministros leales y así evitar, por lo pronto, que se aprueben en la Corte controversias constitucionales contra las leyes y medidas del gobierno (que hay varias). 

Un propósito claramente político, para lo cual uno de los ministros no obradoristas más vulnerables era Medina Mora. De ahí que muchos - que en su momento cuestionaron y se movilizaron igualmente contra el nombramiento de Medina Mora - ahora reclamen, no que se le retire del cargo, sino que se repita la fórmula de “cuotas y cuates” que tanto criticó en su momento el obradorismo (desde el PRD).  

Pero desde el poder las cosas se ven muy distintas; lo que desde la oposición era condenable, desde el gobierno se convierte en algo plenamente legítimo y justificado. Así funcionan todos los partidos y Morena no es la excepción. De ser nombrado como nuevo ministro otro incondicional de AMLO, se limitará la autonomía de la Corte en beneficio del Ejecutivo (como ocurría con el viejo priísmo).

Desde luego, queda por ver si a Medina Mora, pese a su renuncia, se le continúa investigando y se le lleva a la justicia, y de estar fundamentados los cargos que se le imputan, se aplica la penalización correspondiente. 

De ser así cobraría fuerza la primera tesis; esto ocurrió por la lucha genérica del gobierno actual contra la corrupción. Y sería bienvenido. Si en cambio se suspende la investigación o no se denuncia formalmente a Medina Mora, prevaleciendo su impunidad, entonces quedará fortalecida la tesis del uso político de la justicia (renuncia forzada a cambio de impunidad), como ha ocurrido en México desde tiempos ancestrales. En cuyo caso se justificaría nuevamente la pregunta, ¿cuál cambio? 

Veremos.

@JACrespo1

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