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Morena y el espectro del fracaso
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Morena y el espectro del fracaso
El modelo económico de AMLO a debate
12 Jul | 2019
Por: Ricardo Pascoe Pierce
Morena y el espectro del fracaso
El modelo económico de AMLO a debate
Ricardo Pascoe Pierce por: Ricardo Pascoe Pierce
Jul 12, 2019
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Morena está llegando tarde -demasiado tarde- al festín del “progresismo” que ha caracterizado a muchos países de América Latina en los últimos veinte años. En la década pasada países como Brasil, Argentina, Venezuela, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, El Salvador, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y Las Granadinas, Antigua y Barbuda y Surinam integraron el amplio espectro de países que se sumaron al ciclo del llamado progresismo en América Latina, desde 1998.  

Compartieron cinco características comunes, aparte de especificidades nacionales. Uno, el fortalecimiento del Estado como agente económico directo, no sólo regulador. Dos, impulso al modelo extractivo y exportación de commodities como base de la acumulación estatal, por sus altos precios en el mercado internacional. Tres, costosas políticas compensatorias a sectores sociales rezagados. Cuatro, obras de infraestructura como base de su modernización. Cinco, un discurso soberanista rechazando la globalización.

Ese ciclo progresista tiende a desaparecer. Los altos precios de los commodities cayeron abruptamente, especialmente del petróleo y los granos, eliminando las posibilidades de  la acumulación estatal, destruyeron las finanzas públicas que habían despreciado la inversión privada nacional y extranjera e imposibilitando los subsidios sociales. Finalmente la realidad económica destruyó la fantasía progresista y aislacionista de cada uno de esos países. 

A pesar de las evidencias sobre su fracaso económico en el resto de América Latina, Morena se desgarra internamente por revivir ese modelo estatista, basado en commodities, subvenciones sociales, desarrollo de obras públicas y antiglobalizador. 

El debate interno en Morena gira en torno al modelo a seguir, según la versión morenista: Cuba, Venezuela o la Argentina de Cristina Kirchner. El arribo de médicos cubanos refuerza la cercanía de la 4T con ese modelo económico a través de Lázaro Cárdenas, mientras los apasionados de Maduro, como Dolores Padierna y Noroña, ven cercanía con el movimiento bolivariano; por su parte, los integrantes de la escuela de cuadros del partido, como Rafael Barajas y John Ackerman, están encantados con la idea de una asociación con un posible futuro gobierno peronista en Argentina, encabezado por Kirchner y Alex Kicillof.

¿Cuáles son los frenos a la pretensión morenista de emular cualquiera de esos modelos? Son principalmente económicos. Primero, el ciclo de altos precios de materias primas se acabó. Esa base para la acumulación estatal no existe, menos con la refinería Dos Bocas

El Estado mexicano invierte en la economía el equivalente al 4% del PIB, mientras el sector privado invierte el 20%. En segundo lugar, México está atado al mercado interno de Estados Unidos y Canadá vía el T-MEC, por lo que un discurso soberanista no tendrá ninguna tracción. 

En tercer lugar, cualquier aletargamiento de la economía reduce los recursos fiscales disponibles para subsidiar a 30 millones de personas en el transcurso de los próximos dos años sin llevar a las finanzas públicas al quebranto. Por otro lado, la economía mexicana está más industrializada que el resto de América Latina, Brasil incluida. México no depende tanto de la venta de materias primas.  Las cadenas de producción industriales mexicanas, con sus respectivas economías de escala, tiene una profunda vinculación con la economía global. 

La especulación de Morena sobre Cuba, Venezuela o Argentina como “modelos a seguir” es un ejercicio intelectual condenado al fracaso, por una razón central. La 4T no se inscribe en la corriente “progresista” que hubo en América Latina y que hoy desaparece por su fracaso económico. 

México está estructuralmente inscrito en la globalización, y un gobierno con la debilidad intelectual y técnica como la que encabeza López Obrador no podrá cambiar ese rumbo. Los cambios no se hacen con mañaneras.   

@rpascoep

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