Columnas
.
¿Necesitamos otra reforma legislativa en materia penal?
Columnas
¿Necesitamos otra reforma legislativa en materia penal?
El problema no es la ausencia de capacidades
24 Ene | 2020
Por: Daniel Vázquez
¿Necesitamos otra reforma legislativa en materia penal?
El problema no es la ausencia de capacidades
Daniel Vázquez por: Daniel Vázquez
Ene 24, 2020
Compartir

Alejandro Gertz Manero, Fiscal General de la República, anunció que el 15 de enero presentaría una propuesta para reformar al sistema penal y, en general, al sistema de justicia. Un par de días antes de la fecha se filtraron los documentos que integran la propuesta. Llegamos al 15 de enero, y el fiscal decidió esperar hasta los primeros días de febrero para entregar su iniciativa al Congreso. Pese a ello, el debate ya está instalado en la opinión pública.

Comencemos por el principio. Hay acuerdo en que México sufre de un grave problema de violencia, de criminalidad y de impunidad. ¿Alguno de estos tres problemas se solucionará con más reformas legislativas? En otras palabras, ¿se necesitan más reformas legislativas al sistema penal? No. ¡Para nada!

Uno de los argumentos que se ha esgrimido para defender esa reforma legislativa es que la fiscalía requiere de más capacidades para investigar delitos. Esto es falso.

El 14 de diciembre del 2018 se publicó una nueva Ley Orgánica de la Fiscalía General de la República, producto de años de trabajo (la reforma constitucional que ordenó la emisión de la ley data del 2014) y varias mesas de discusión donde se logró generar algún consenso. En dicha ley se establecen herramientas para generar una política criminal y dotar a la fiscalía de capacidades de investigación como son: la elaboración de un plan de persecución penal, independencia técnica de las y los fiscales, una coordinación de métodos de investigación, un centro de formación y servicio profesional de carrera, un órgano de mecanismos alternativos de solución de controversias, un consejo ciudadano, un instituto de ciencias periciales y servicios forenses, unidades de análisis estratégico y de contexto, y comisiones especiales.

Un aspecto central en la lógica de la nueva Ley Orgánica es que deja de pensar la investigación por delitos (investigar un homicidio o un robo en lo individual). En cambio, comprende que en el siglo XXI el gran problema son las redes de criminalidad que cometen muchos y diversos delitos. Una misma red de criminalidad puede cometer extorsión, robo, desaparición, homicidio, trata de personas en distintas regiones del país como lo hacen los cárteles. En esta medida, lo relevante no es investigar un delito, sino desmantelar una red.

Para poder analizar la red criminal en su totalidad (sin fragmentar la investigación), se crea un diseño institucional muy flexible, lo suficiente para crecer o achicarse tanto como sea necesario de acuerdo con la red de criminalidad que se esté investigando.

Hoy la fiscalía cuenta con una Coordinación de Investigación y Persecución Penal que determina la integración de las Unidades de Investigación y Litigación. Estas Unidades son el corazón de la fiscalía que se encarga de las investigaciones y del ejercicio de la acción penal.

Cada unidad se integra por tantos fiscales como sean necesarios, y por equipos especializados que cuentan con peritos, policías de investigación, analistas y los técnicos que se requieran. El aspecto central es que el diseño es flexible, para que se amolde a las necesidades de la banda criminal que se está investigando.

Por si esto fuera poco, la Ley también otorga al fiscal la facultad de crear Equipos Mixtos de Investigación y Litigación con integrantes tanto de la fiscalía como de cualquiera de las 32 fiscalías estatales para investigar aquellas bandas que así lo requieran.

Una pieza clave en esta forma de pensar la investigación penal del siglo XXI son las Unidades de Análisis Estratégico y de Contexto que se establecen en el artículo 49 de la ley. El objetivo es investigar científicamente los patrones criminales y los niveles de responsabilidad. A este esfuerzo por dotar a la investigación penal de fuerza científica y de investigación empírica se suman las Comisiones Especiales que se integrarán de forma multidisciplinaria por expertos nacionales e internacionales.

¿Le faltan capacidades institucionales a la Fiscalía? ¡Para nada! El problema no es la ausencia de capacidades, el lío está en que se diseñó una fiscalía para pensar el crimen y los criterios de investigación penal para el siglo XXI… y ¡se nombró a un fiscal anclado en el siglo XIX! La propuesta penal de Alejandro Gertz Manero no es más que eso: regresar los criterios de investigación al siglo XIX.

Moraleja: no basta con tener buenos diseños institucionales, las personas nombradas al frente de estos órganos importan, y mucho… 

En una segunda entrega, analizaremos los problemas de la fiscalía y el desempeño de Gertz Manero.

 

 

TE RECOMENDAMOS
Compartir: