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Políticas públicas científicas
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Políticas públicas científicas
Gobernar sí es una ciencia
16 Oct | 2019
Por: Rodrigo Salazar Elena
Políticas públicas científicas
Gobernar sí es una ciencia
Rodrigo Salazar Elena por: Rodrigo Salazar Elena
Oct 16, 2019
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Hace unos días fui invitado a participar en el seminario “Los ciudadanos que somos”, organizado por la Alcaldía de la ciudad de Medellín, Colombia. El tema era el diseño de políticas públicas inspirado en el enfoque de la llamada “economía conductual”. 

Cuando estás rodeado de expositores argentinos y colombianos, comienza a invadirte la consciencia de lo poco atractivo que eres, pero superado ese incómodo momento pude informarme de innovaciones muy interesantes en el diseño y evaluación de políticas públicas que están ocurriendo en gobiernos locales de América Latina

Por ejemplo, la subsecretaría de Ciudadanía Cultural de Medellín aprovecha el conocimiento del efecto de las normas sociales sobre el comportamiento en su campaña Ciudadanos como vos, que muestra acciones cooperativas espontáneas entre los ciudadanos cuando se les enfrenta a situaciones previamente diseñadas en las que se requiere de ayuda voluntaria. 

Las herramientas de la economía conductual son utilizadas por la OSC colombiana Estrategia Radikal para generar formas innovadoras de tratar con contaminantes como el aceite de cocina usado (si usted se ha visto en la situación de poner su aceite usado en un recipiente y, acto seguido, no tener ni idea de qué hacer con él, apreciará la importancia de las acciones de esta organización).

En la provincia de Córdoba, Argentina, se implementó una política muy ingeniosa para reducir el consumo de alcohol entre los adolescentes. El adolescente típico se hace una idea de la cantidad de alcohol que consumen sus pares que es muy superior a la real. 

La intervención consiste en aplicar cuestionarios en las escuelas a los estudiantes sobre su consumo de bebidas y sobre la percepción que se tiene del consumo entre los compañeros. A continuación, a cada estudiante se le informa cuál es el nivel de consumo real en el grupo. 

La reacción de los chicos frente a esta información es ajustar su propio nivel de bebida al consumo real de su grupo, lo que significa beber menos. El éxito de la intervención no es algo que afirma el funcionario a cargo o algo que yo decido creer o no según mi filiación política.

Resulta que el consumo en las escuelas a las que se aplicó la intervención fue comparado con el correspondiente a un grupo de control apropiadamente seleccionado al que no se le aplicó la política. Esto hace que la evidencia presentada de efectividad de la política sea altamente persuasiva, y proporciona una base razonable para destinar recursos públicos en la continuación y expansión del proyecto

La política está a cargo de Ricardo Pautassi, un neurofisiólogo con una amplia trayectoria de investigación sobre los efectos del alcohol en la adolescencia, y es impulsado por el subsecretario de Prevención de Adicciones, Pablo Bonino, quien puede dar una conferencia sobre economía conductual con una solvencia rara entre académicos, ya no se diga entre funcionarios públicos.

BEworks es una consultora privada que formula propuestas de política con un enfoque científico: diseño basado en las ciencias cognitivas y evaluación empírica de su impacto mediante diseño experimental. Esta empresa trabajó con la administración de Santiago de Chile para reducir la evasión del pago de la tarifa en el transporte público.

¿Veremos más políticas públicas en México animados por este espíritu? El impacto de Prospera y el Seguro Popular fue evaluado con métodos experimentales, pero eso no importó al momento de cancelarlas de un plumazo. En general, tener políticas científicas se antoja poco probable cuando el presidente presume que “no hay mucha ciencia en gobernar” y la encargada de la política científica se declara enemiga la “epistemología occidental hegemónica” (es decir, de la ciencia). 

Sin embargo, la jefa de gobierno de la Ciudad de México proviene de la comunidad científica y en su equipo destacan algunos jóvenes conocidos por su afán de innovar. Esto es un ambiente propicio. 

También podría ayudar que el Nobel de Economía haya sido otorgado a una investigadora y dos investigadores por su contribución a la evaluación experimental de las políticas de combate a la pobreza. Pero lo crucial es que el público exija evidencia convincente de que el dinero público es bien gastado en políticas públicas que probadamente funcionan.

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