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Cuestione | La UNAM arde de nuevo
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La UNAM arde de nuevo
Alumnos piden la salida de Enrique Graue
11 Sep | 2018
Por: Redacción
Muy Cierto
La UNAM arde de nuevo
Alumnos piden la salida de Enrique Graue
Sep 11, 2018
por: Redacción
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No es un grito nuevo, pero igual retumbó en los pasillos de la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México. “¡Fuera porros de la UNAM! ¡Fuera porros de la UNAM!”

Jóvenes indignados, enojados… jóvenes que no habían nacido cuando la última gran huelga paralizó la Universidad Nacional durante ocho meses -en lo que se considera la interrupción más larga de la historia de la UNAM- tomaron los espacios públicos a exigir el fin de una larga y siniestra tradición universitaria.

Lo que comenzó como un conflicto entre las autoridades de uno de los 90 planteles académicos que tiene la Universidad Nacional, desembocó en un episodio de inexplicable violencia.

Ante la negativa de los alumnos del CCH Azcapotzalco de convalidar el pago de unas cuotas extra, presuntamente exigidas por la directora del plantel, María Guadalupe Márquez Cárdenas; más la irritación que provocó que, de acuerdo con los alumnos del plantel, ella hubiera mandado borrar murales realizados por los estudiantes dentro del campus, devino en una agresión por parte de grupos de jóvenes en contra de quienes habían tomado las instalaciones administrativas del plantel.

Los “cecehacheros” de Azcapotzalco, que protestaban, además, por la falta de personal docente, anunciaron un paro de labores y elaboraron un sencillo pliego petitorio que pidieron entregar en persona a la directora del plantel, el pasado 27 de agosto, su pliego petitorio: mayor seguridad, profesores para las clases faltantes, rechazo a las cuotas de inscripción y la renuncia de la propia directora, por haber borrado sus murales. La directiva se apareció al borde de las 12 de la noche y al otro día, el caos estalló.

Al día siguiente, 28 de agosto, un grupo de personas, identificados como “porros” del propio CCH Azcapotzalco, agredieron a los estudiantes que tenían tomadas las instalaciones del plantel. Al día siguiente, el paro se convirtió en indefinido, se sumaron puntos a un pliego petitorio que se intentaría entregar en la rectoría de la UNAM el 3 de septiembre.

Ese día, los estudiantes marchaban a CU, mientras un camión cargado de “porros” salía desde Naucalpan, en el Estado de México, por todo Periférico, en la Ciudad de México, para repeler la marcha estudiantil.

Acusaciones temerarias

Con palos, cuetones, bombas molotov y armas punzocortantes, un puñado de jóvenes se enfrentó e hirió de gravedad a tres estudiantes del CCH Azcapotzalco -a los que se les habían unido los del CCH Oriente, en demanda de mayor seguridad por el asesinato de la joven Miranda Mendoza Flores, el pasado 20 de agosto-.Las imágenes de la joven pareja que trataba de contener la agresión en cuclillas, dieron la vuelta a los medios y el conflicto se robusteció. Al día siguiente, 41 planteles de la UNAM pararon actividades y el conflicto llegó a las Cámaras de Diputados y Senadores, desde donde se exigió una investigación de los hechos. Lo mismo ocurrió en la casa de transición del presidente electo y, de acuerdo con columnas periodísticas, en Los Pinos. El llamado es unánime: Fuera porros de la UNAM.

Denuncias en redes

Las imágenes en las que se ve a personal de seguridad caminando a un lado de los agresores, sin intentar detener las agresiones, no solo causaron indignación, sino que obligaron la suspensión del jefe de seguridad de la Universidad, Teófilo Licona. Pero la mecha se ha encendido ya y no son pocas las voces que, al interior de la Máxima Casa de Estudios, exigen la renuncia del propio rector, Enrique Graue, quien ha negado cualquier implicación de las autoridades universitarias en las agresiones a estudiantes, ha solicitado la investigación a fondo de lo ocurrido y ha llamado a la comunidad universitaria a mantener la unidad en momentos en los que, dice, buscan dividirlos.

Indignación

Mientras tanto, los únicos dos detenidos por la brutal agresión a los manifestantes, se hallan caminando libres en las calles, luego de que las autoridades de justicia capitalina los liberaran por, dijeron, falta de denuncia. Quizás la expulsión de los 18 agresores que anunció el rector Graue, haya llegado demasiado tarde.



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