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México | “Hijo, escucha, tu madre está en la lucha”
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También se acordaron de los que ya casi se nos van… porque acabó su ciclo, claro.
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“Hijo, escucha, tu madre está en la lucha”
Tres presidentes y todavía no hay justicia
11 May | 2019
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Muy Cierto
“Hijo, escucha, tu madre está en la lucha”
Tres presidentes y todavía no hay justicia
May 11, 2019
por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Muy Cierto
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La cita es a los pies de una mujer de piedra con su hijo en brazos, en la Ciudad de México. Muchas de las mujeres que llegan vienen de muy lejos. Rosario, por ejemplo, viajó 24 horas en camión desde Chihuahua, para llegar a tiempo. Es 10 de mayo, Día de las Madres, y vino hasta el centro del país a gritar la ausencia de sus dos hijas (Evelýn y Olga), de quienes no sabe nada desde hace cinco años.

Junto a ella están Laura, Carmen, María, Yolanda, Cristina, Esmeralda y cientos de mujeres más que llegan del norte, sur y centro del país, como hacen desde 2011, para participar en la Marcha de la Dignidad Nacional. Madres que buscan a sus hijas e hijos desaparecidos, y que este 2019 ocurrió también en otras 20 ciudades.

Las que se dieron cita en la capital del país se reúnen bajo el cobijo de esa mujer de piedra, el Monumento a la Madre. Así como llegan, las mujeres (algunas con bastón en mano) se preparan para marchar: usan camisas de colores con la foto de su hija o hijo debajo del pecho, extienden lonas con información de sus desaparecidos, cuelgan un tendedero de nombres y fotos, entregan copias de cédulas de identificación y platican entre ellas sus historias.

Niñas, mujeres y hombres jóvenes son las caras más frecuentes en los retratos de las madres que buscan a sus hijas e hijos: estudiantes, madres, personas que trabajaban, policías o migrantes, que ahora ellas tienen que buscar en cárceles, en fosas, en Servicios Médicos Forenses, en la visita diaria a las fiscalías, y hasta en cada persona que miran en la calle y que confunden con sus hijas o hijos.

Foto: Alfredo Suárez

Según los testimonios, las circunstancia de las desapariciones son varias. Por ejemplo, a esta marcha vienen las hijas de quienes desaparecieron durante la llamada guerra sucia de los años 70; pero también están las madres de niñas desaparecidas en el Estado de México, y de hombres jóvenes que desaparecieron en el contexto del narcotráfico.

“¿Dónde están?, ¿Dónde están? ¿Nuestros hijos, dónde están?” es la consigna constante en su recorrido sobre la avenida principal Paseo de la Reforma. Su principal exigencia, cada una con sus palabras, es la presentación inmediata y con vida de sus hijas e hijos.

Patricia, madre de Yahir que desapareció en 2017 en el Estado de México, lo explica así: “Es dedicarte un poco a la búsqueda, un poco a la familia y un poco a ti. No puedes vencerte, no puedes caer, tienes que tomar fuerza, ese poder. Te vuelves más aguerrida, más fuerte. No puedes claudicar ante una situación de estas. Sólo pides poder encontrar a tu hijo, no quieres más, sólo poder encontrar a tu ser querido para que tu vida vuelva a restablecerse, está rota, hay un puente que se rompió pero queremos restaurarlo”.

Foto: Alfredo Suárez

Las familias pasan cada año frente a la hoy Fiscalía General de la República, donde hay un plantón por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, cuyas madres también marcharon. Terminan su marcha en el Ángel de la Independencia y se acomodan hasta llenar la mitad de las escalinatas.

Desde ahí, se pronuncian en contra de lo que ha hecho el Estado hasta ahora: “En estos ocho años de nuestra marcha, somos cada vez más mujeres en diferentes estados del país, mujeres que venimos de centroamérica, madres y también esposas, hermanas e hijas. Cada vez tenemos más fotos que cargar, ya no nos alcanzan las manos (...) seguimos exigiendo justicia, verdad, reparación y garantía de no repetición. Hoy también de aquí de pie pedimos homenaje a las madres que nos adelantaron, que murieron pidiendo respuestas”, leyeron en un pronunciamiento.

Luego se organizan para gritar juntas: “Hijo, escucha, tu madre está en la lucha”. Así todas, a sus ritmos, hasta que entre la fila, una de ellas rompe en llanto, la otra la abraza, le sostiene la mano y vuelven a gritar juntas: “¿Por qué los buscamos? Porque los amamos”.

El eco de las madres recorre todo Reforma y regresa al punto de partida: esa mujer gigante de piedra que aunque en el 2017 se resquebrajó por un sismo, este 10 de mayo de 2019 se levantó, pero con una placa nueva: “Hija, hijo, ¿dónde estás? Te queremos abrazar”.

Los relatos

El relato de las madres empieza casi igual: (su hija o hijo) respondió una llamada y salió, dijo que no se tardaba, fue a trabajar, fue a una fiesta, vinieron por él, fue a la escuela… pero nunca volvió.

Por ejemplo, Leonora viene de Veracruz; es su cumpleaños. No sabe nada de su hija María del Rosario, que se dedicaba al hogar y tenía una hija de siete años. Pero que en 2017, “de la noche a la mañana desapareció sin ninguna pista”.

Tras la desaparición, Leonora dejó de trabajar para unirse a colectivos de familiares que buscan desaparecidos. Gracias a esto les facilita exigir información por parte de las autoridades sobre su casos y a sentirse acompañadas durante las búsquedas a cualquier lugar donde pueda hallar pistas.

Por ejemplo, Silvia, que viene de Tamaulipas a buscar a su hija Maura. Con las manutención a cuestas de dos nietas que le sobreviven, Silvia busca sola porque nadie más vive con ella y el gobierno estatal no le ayuda ni con la manutención de las niñas.

Tres administraciones

La Marcha de la Dignidad Nacional ya cruzó tres administraciones federales (la de Felipe Calderón, la de Enrique Peña Nieto y ahora la de Andrés Manuel López Obrador), durante las cuales sólo aumentaron las personas desaparecidas, de 20 mil a más de 40 mil, y -como una terrible paradoja- ya hay 36 mil cuerpos sin identificar, según cifras de la recién creada Comisión Nacional de Búsqueda.

Foto: Alfredo Suárez

Este Día de las Madres –el primero de López Obrador al frente del gobierno–, ellas llegaron a la capital con un nuevo pliego petitorio, con las siguientes demandas:

-Mecanismo Extraordinario e Internacional de Identificación de Víctimas fortalecido y eficaz

-Un sistema de búsqueda por cada estado

-Sistema de reparaciones con enfoque de Derechos Humanos

-Mecanismo de Apoyo Exterior para la investigación y la búsqueda de personas migrantes

-Mecanismo internacional de identificación forense

-Implementación de la Ley de Desaparición de personas desaparecidas en las entidades

-Reunión con el Fiscal General, Alejandro Gertz Manero, antes de que nombre al titular de la Fiscalía de Derechos Humanos

-Atención a las familias de personas desaparecidas de la persecución política de los años 70

-Garantizar la participación efectiva de las familias, incluida migrantes

-Reducir la impunidad

-El Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas de las Naciones Unidas revise casos individuales y visite México

No sólo piden, ellas mismas han perdido propiedades, trabajos, esposos, otros hijos y la salud por hacer lo que les niegan las autoridades de sus estados: salir a buscar a sus hijas e hijos, quienes en muchos casos desaparecieron en una entidad diferente a la que ellas habitan.

Las madres marcharon en su día, para exigir respuestas del Gobierno a su búsqueda, pero también, para que no haya más madres que busquen a sus hijos.



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