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Cuestione | Cuando el "fast fashion" contamina
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Cuando el "fast fashion" contamina
Lo menos “in” de las prendas
13 Mar | 2019
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Muy Cierto
Cuando el "fast fashion" contamina
Lo menos “in” de las prendas
Mar 13, 2019
por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Muy Cierto
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¿Cada cuánto compras ropa? ¿Cuándo crees que tu prenda ya pasó a mejor vida? ¿Cuándo te dicen que ya pareces retrato? o ¿cada que vez que un producto nuevo llega a tu tienda favorita? Si respondiste que “sí” a la última, ¡cuidado!, podrías ser presa de la fast fashion, una de las estrategias empresariales más contaminantes de todo el mundo.

Antes, una prenda duraba años en el ropero de las casas; el hermano mayor le heredaba su ropa al menor, o a un primo. Hoy, el tiempo de vida de una prenda va de los tres meses a los tres años. Esto ha llevado a un boom de la industria textil, pero también a la generación de 80 mil millones de prendas en el mundo cada año, que luego se convertirán en basura que va a parar a los ya saturados tiraderos o a los mares.

La vida útil de una prenda es en promedio de 3.3 años según el reporte Valuing Our Clothes: the cost of UK fashion, sin embargo puede tardar años en degradarse.

El desastre del Fast Fashion

Antes había solo dos cambios de temporada de moda: otoño-invierno y primavera-verano. Ahora, los aparadores de las boutiques pueden renovarse semanalmente, además, sus productos son de menor calidad y más baratos, lo que impulsa el consumismo. A esto se le llama fast fashion o moda rápida y está pasándole una factura muy cara al planeta.

La tienda Zara, por ejemplo, puede lanzar una nueva línea de ropa en 30 días y reponer las prendas más vendidas en las tiendas en sólo cinco días. “Esto se traduce en prácticas medioambientales irresponsables y en el recorte de los costos laborales”, de acuerdo con Greenpeace.

Foto: Prometeo Lucero/Cuartoscuro

Por su gran mercado de clientes, México es uno de los epicentros de la fast fashion. En 2017, Grupo Inditex (Zara, Bershka, Pull & Bear, etc.), uno de los gigantes de la moda rápida, tenía un total de 338 locales en territorio nacional, consolidado como su primer mercado en América y el quinto a nivel mundial, de acuerdo con una investigación de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Para su producción, los fabricantes de ropa usan grandes cantidades de agua; por ejemplo, para fabricar una playera de algodón, con un peso aproximado de 250 gramos, desde la generación del algodón hasta el aparador, requiere unos dos mil 700 litros, así lo señalan datos de la Comisión Nacional del Agua.

Para dar color a la ropa se usan pigmentos, muchos de ellos contaminantes y cancerígenos. “Se estima que hasta 50% de los colorantes que se usan en la industria textil se desechan en aguas residuales y son contaminantes persistentes que no pueden removerse con los métodos convencionales de tratamiento de aguas”, según una investigación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo.

Esos contaminantes llegan a nuestros ríos, por medio del agua que desechan las fábricas de la industria textil; afecta a las y los trabajadores que están en contacto con los químicos; la llevamos en nuestro cuerpo a través de las prendas que usamos; y luego se queda en los mares y océanos como basura. La fabricación e incineración de las prendas, también produce gases de efecto invernadero que impactan en el clima global.

¿Nuestra ropa es cancerígena?

En una investigación a nivel mundial, Greenpeace documentó que uno o más productos de marcas famosas tenían niveles detectables de NPE, aminas y ftalatos, que son sustancias químicas industriales cancerígenas y contaminantes.

Estas sustancias se encontraron en prendas que procedían de 13 de los 18 principales países de fabricación, y en productos vendidos en 25 de los 27 países en los que se comercian. México está en ambas categorías. Además, dice el estudio, se identificaron muchas sustancias o grupos químicos industriales, cinco de los cuales están clasificados como “tóxicos” o “muy tóxicos para la vida acuática”.

“Aunque los niveles encontrados estaban dentro de los límites normativos, cualquier detección de una sustancia cancerígena es inaceptable en prendas de ropa que viste gente en todo el mundo”, explicó la organización ambientalista.

Por su parte, Grupo Inditex asegura que está comprometido con el medioambiente a través de una política multidisciplinaria para proteger la biodiversidad y reducir el impacto de sus actividades en el consumo de agua, cambio climático y el uso de recursos productivos y energéticos.

¿Qué podemos hacer?

Si bien la responsabilidad es principalmente de los Estados y las empresas, también podemos hacer cosas en lo individual. Greenpeace te da algunos tips:

1) Decide comprar menos ropa nueva y más de segunda mano, al menos lo que sea posible.

2) Adapta y reutiliza prendas viejas para crear piezas “nuevas”.

3) Intercambia ropa con tus amigos.

4) Exige a las marcas que actúen con responsabilidad con el planeta y sus habitantes.

5) Exige a los gobiernos que actúen para limitar la venta y la importación de productos que contienen sustancias químicas peligrosas.



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