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Mujeres al poder: EU votó por sus minorías
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Mujeres al poder: EU votó por sus minorías
Trump perdió el control de la Cámara Baja
14 Nov | 2018
Por: Redacción
Muy Cierto
Mujeres al poder: EU votó por sus minorías
Trump perdió el control de la Cámara Baja
Nov 14, 2018
por: Redacción
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Dos musulmanas, dos nativas americanas, un grupo de latinas, una mujer trans y un hombre homosexual, así son los personajes que hicieron de las más recientes elecciones intermedias de Estados Unidos las más contrastantes en la historia del país.

Enunciar sus características raciales, étnicas, de diversidad sexual o creencias religiosas es importante porque no es sino hasta ahora que mujeres y hombres con diversidades como estas ocupan cargos de representación popular importantes y, de algún modo, dan un giro al statu quo de Washington. 

Más ciudadanos que políticos

Todas las candidaturas, independientemente de sus resultados, marcaron un precedente. Pero en los casos de Marsha Blackburn, la primera Senadora republicana en Tennessee, y Jared Polis, el primer hombre abiertamente homosexual que gana una gubernatura (Colorado), el triunfo se ve como una consecuencia que llega tarde.

 

 

Rashida Tlaib e Ilhan Omar son las primeras dos mujeres musulmanas que estarán en la Cámara de los Representantes. Rashida es la hija mayor de una pareja de inmigrantes palestinos, y aunque nació y creció en Detroit, llegó a la escuela sin hablar inglés. Su candidatura fue fácil hasta cierto punto porque para su puesto no había contrincante, de hecho quién ocupó antes el cargo, John Conyers tuvo que renunciar en diciembre de 2017 por denuncias de acoso sexual.

 

Ilhan Omar, por su parte, es una demócrata muy joven, 33 años. Ella llegó a Estados Unidos a los 12 años, luego de vivir como refugiada en Kenia por cuatro años. Cuando era niña huyó de la guerra de Somalia con toda su familia. Será la primera mujer de origen somalí en llegar al Congreso en representación de Minnesota.

 

Sortear más de una desventaja

Otras dos mujeres que le están rompiendo el esquema a la Cámara de Representantes son Sharice Davids y Deborah Haaland, las dos primeras nativas americanas que tomarán decisiones reales para Kansas y Nuevo México, respectivamente. Pero aunque parezcan casos iguales de origen, Davids tiene además la particularidad étnica, una carrera muy breve en la política, su orientación sexual lesbiana y ser demócrata en un estado tradicionalmente republicano.

En otro caso de orígenes y edad, está Alexandria Ocasio-Cortez, la chica de origen puertorriqueño que con sólo 29 años se convirtió en la mujer más jóven en la historia del Congreso y también en una de las figuras más mediáticas, no en balde su apodo de “congresista millennial”, con el que ya creó empatía más allá de su electorado.

 

 

El fenómeno surgió después de las elecciones, cuando en una entrevista dijo que no podía pagar un departamento en Washington todavía pues le pagarían el trabajo del nuevo cargo hasta enero. La declaración fue un hit que para muchos demostró la lejanía entre la mayoría de los funcionarios y la ciudadanía.

Además de estos perfiles que visibilizan cierta diversidad, para la nueva administración hay un nuevo récord de mujeres elegidas para las dos Cámaras del Congreso, 113 representantes y senadoras, tanto republicanas como demócratas que se unirán a otras 10 que ya están en funciones. Número significativo si pensamos que 273 mujeres presentaron candidaturas para estas elecciones intermedias.

 

¡Poder latino!

En caso de las representaciones latinas, habría que resaltar el trabajo de Verónica Escobar y Sylvia García, dos hispanas que trabajarán por Texas en la Cámara de Representantes. Nada fácil, pues Texas es un estado complicado para la diversidad por su tradición republicana y por sus constantes históricas de racismo.

Y ya que hablamos de temas raciales, en Florida la ecuatoriana Debbie Murcasel-Powell, dio la sorpresa al ganar con más de 50% de los votos un estado en el que la comunidad cubana tiene el peso, voto y representación latina más importante.

 

Se quedaron cerca, pero dejaron precedente.

Lupe Valdez, candidata demócrata a la gubernatura de Texas, perdió la elección ante un fuerte Greg Abbot, en un estado históricamente republicano y conservador. Pero el trabajo de Valdez, de origen mexicano y abiertamente lesbiana, no es de menospreciarse pues aunque se quedó a 13.3% de distancia de Abbot en la votación, su 42.5% de electores son producto de su trabajo como sheriff de Dallas.

 

 

Por último, pero no menos importante en el abanico de representaciones, está la demócrata Christine Hallquist, una mujer de 62 años que buscó ser la primera gobernadora transgénero de Vermont. Hallquist obtuvo el 40% de los votos de los ciudadanos; sí, lejos de Phill Scott que obtuvo el 55% de la preferencia, pero cerca del reconocimiento político necesario para poner en la agenda política temas importantes como los derechos humanos para la comunidad LGBTTTIQ y la energía renovable.



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