México
México
El partido que más que Verde ha sido azul, tricolor y ahora va con Morena
Siempre aliado… del partido en el poder
13 Abr | 2019
Por: Redacción
Muy Cierto
El partido que más que Verde ha sido azul, tricolor y ahora va con Morena
Siempre aliado… del partido en el poder
Abr 13, 2019
por: Redacción
Muy Cierto
Compartir:

El Partido Verde Ecologista de México (PVEM) anunció que en las próximas elecciones para gobernador en Puebla hará alianza con Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y el Partido del Trabajo (PT), pero ¿qué no el Verde era súper amigui del Partido Revolucionario Institucional (PRI)?

De hecho, también va con Morena y el PRI en las elecciones para diputados en Quintana Roo el próximo 2 de junio; y en su -muy, pero muy, escaso- trabajo legislativo federal de este periodo, el “Niño verde”, Jorge Emilio González Martínez, (que faltó a cerca del 60% de las sesiones en el Congreso y ya pidió licencia) aprobó casi todas las propuestas de Morena y del Jefe del Ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador.

Por ejemplo, el PVEM votó a favor de la creación de la Guardia Nacional desde que se anunció su creación con mando militar, de reformar el artículo 19 de la Constitución para aumentar los delitos que ameritan prisión preventiva, y de la revocación de mandato y las consultas ciudadanas.

Casi que González Martínez -expresidente del Partido- nada más fue a votar cuando se discutían en pleno las propuestas más polémicas de Morena…

Lo que llama la atención es que, por más de 10 años, la alianza del Verde estuvo con el PRI; bueno... en realidad, su primera alianza fue con el Partido Acción Nacional (PAN), en 2000, cuando Vicente Fox Quezada ganó las elecciones.

Pero ya después, en la siguiente contienda electoral (2006), el Verde se fue en alianza con el PRI, que puso como candidato a Roberto Madrazo, y desde entonces se mantuvo con el partido tricolor hasta las pasadas elecciones presidenciales de 2018, en la alianza “Todos por México”.

Sin embargo, tras perder esas elecciones, Arturo Escobar y Vega, actual coordinador del PVEM, anunció en agosto de 2018 que el Verde concluía su alianza legislativa con el PRI porque sus militantes así lo pidieron: “Te quiero independiente, te quiero tomando tus propias decisiones, te quiero persiguiendo tu propia agenda, y te quiero construyendo mayorías con quien tengas que construirlas, crónicamente con uno o con otro”, fue la interpretación que hizo el político.

Y...¿cuál es la propia agenda del PVEM?

Es difícil saberlo porque, aunque en el nombre es un partido ecologista, su plan legislativo de 2018-2021 tiene de todo como en botica, pero muy poco sobre derechos medioambientales.

Por ejemplo, en la sección de “logros verdes” de su portal web enumera sus campañas: violencia intrafamiliar, violencia, empleo para jóvenes, cuotas escolares, paternidad, y -hasta el final- cambio climático y “el que contamina paga”, sobre la contaminación al Río Bacanuchi, en Sonora.

Además, en 2009, el Partido Verde Europeo (PVE) -que agrupa a 36 partidos políticos de 32 países de esa región- rompió oficialmente con el PVEM por negarse a abandonar una campaña que promovía la pena de muerte.

La batalla del Verde por seguir siendo un partido

El PVEM se constituyó formalmente en 1991. Su fundador fue Jorge González Torres, ex integrante del PRI y dueño de empresas farmaceúticas. ¿Será que por eso impulsó con tanto ahínco desde 2015 una iniciativa para que se otorguen vales de despensa para la adquisición de medicinas?

Este partido ha sido también una especie de patrimonio familiar, ya que después de González Torres, su hijo, el “Niño Verde”, asumió la presidencia del partido. Sin destacar por sus iniciativas a favor del medioambiente, al descendiente de González Torres se le asoció, incluso, con actos delictivos.

Por ejemplo, al “Niño Verde” se le involucró en 2011 con la misteriosa muerte de Galina Chankova Chanev. Según la Procuraduría de Justicia de Quintana Roo, la modelo, quien murió al caer del piso 19 de un edificio, había sido violada y agredida. La joven se encontraba en uno de los departamentos del político, quien presuntamente la contrató para participar en una fiesta que él organizó.

Hubo otro caso, en 2004, donde se le vinculó a González con actos de corrupción, tras la publicación de un video en el que se le ve negociando presuntamente con un intermediario la creación de hoteles en el corredor turístico de Cancún, Quintana Roo. Sin embargo, ese mismo año la Procuraduría General de la República lo absolvió de cualquier delito porque no halló pruebas en su contra.

Sin importar quién lo dirija, el Partido Verde parece centrar sus esfuerzos desde el año de su fundación en mantener su registro, y es que en su primera participación en unas elecciones federales obtuvo 1.48% de los votos, dos centésimas por debajo del mínimo requerido para mantener el registro.

En 1993, con 86 mil personas afiliadas, el Verde recuperó el registro para participar en las elecciones federales de 1994. Desde ese año, gracias a sus alianzas con el PRI y el PAN, el partido se ha mantenido en el escenario político pero, sobre todo, en las boletas y en el presupuesto. En 2012 se convirtió, incluso, en una de las principales fuerzas políticas al interior del Congreso.

Y es que tener un partido político resulta lucrativo; pues tan sólo en la elección de julio de 2018, recibió del INE más de  mil millones de pesos de financiamiento público.

Pero, en realidad lo que más ha sonado del Verde son sus campañas del 2014 y 2015 como “cadena perpetua a secuestradores”, “el que contamina paga y repara el daño”, “y “circos sin animales”...

Estas campañas, que se dieron a conocer en los principales cines de México, le costaron al partido multas millonarias por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial, mismas que prefirió pagar en lugar de suspender la publicación.

¿Qué sigue?

En las elecciones presidenciales de 2018, el PVEM obtuvo 822 mil 160 votos, es decir, 1.80% de la votación para la presidencia; para senadurías obtuvo 4.42% de los sufragios y 4.74% de los votos para diputaciones federales. Esto le ayudó a mantener el registro, pero en los últimos lugares.

¿Su vínculo con el partido en el poder le ayudará a mantener su registro para las siguientes elecciones?



Compartir: