México
Foto: Isabel Mateos/Cuartoscuro
Así reconoces a menores que hacen "bullying"
México
Así reconoces a menores que hacen "bullying"
¿Pueden crecer y convertirse en criminales?
09 Mar | 2019
Por: Juan Luis García
Muy Cierto
Así reconoces a menores que hacen "bullying"
¿Pueden crecer y convertirse en criminales?
Mar 09, 2019
por: Juan Luis García
Muy Cierto
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Diego tenía nueve años cuando intentó hacer que un niño más pequeño, de siete, metiera la cabeza en la taza de baño de la primaria. Esa fue la gota que derramó el vaso. Decenas de madres y padres se unieron para exigir a la dirección de la escuela que expulsara a Diego, sobre quien pendía una larga lista de quejas de que practicaba acoso escolar.

La historia de Diego podría parecer la excepción, pero se vive todos los días en prácticamente todas las escuelas del mundo. El fenómeno se ha popularizado con el término “bullying”. Sin embargo, mucho se ha escrito de las víctimas del bullying y muy poco sobre lo que genera este tipo de violencia. ¿Qué hay detrás de alguien que parece tener la necesidad de ejercer dominio sobre otras personas?

Por desgracia, una historia como la de Diego se repitió hace tan solo un mes, cuando padres y madres de familia se juntaron para realizar un plantón en contra de un menor de segundo año de primaria, quien agredía a otros compañeros en la escuela Samuel Delgado, de la colonia Pedregal de Santo Domingo.

La Universidad de Texas publicó en el 2011 un estudio en el que siguieron a 400 hombres a través de décadas. Quienes habían realizado "bullying" como adolescentes tenían más posibilidades de tener comportamientos delictivos posteriormente.

Los investigadores también concluyeron que los factores de riesgo para ejercer acoso escolar sobre otros (pobre desempeño académico, impulsividad, poca supervisión parental, pobres condiciones de vida, entre otros) también son factores que pueden llevar a actividad criminal.

“Es un problema que no debe de crecer y si se manifestaron es porque las autoridades no tomaron cartas en el asunto a tiempo”, dijo Mabel Peláez, madre de un estudiante de esa primaria. El niño con un comportamiento violento cambió de escuela pero, probablemente, los problemas lo siguieron.

Pero para empezar… ¿por qué surge el acoso escolar?

Los niños y niñas son el reflejo de lo que viven. Cuando generan violencia sobre sus pares suele ser por dolor o por placer. “Como se ríen de ti entonces tú empiezas a reirte de otros. Y si es por obtener placer es por creer que así lo aceptan: cuando hago esas bromas todo mundo me quiere”, dice Trixia Valle, maestra en Educación por la Paz y especialista en acoso escolar. Quienes acosan, generalmente son a su vez, víctimas.

Uno de los principales problemas para atender los menores que cometen violencia es la ausencia de reconocimiento de los padres, así como la falta de reglas en casa ya sea por permisividad o desatención, coincidieron los expertos.

Negar el problema no lo hará desaparecer. Primero, si papá o mamá tiene indicios de que su hijo o hija molesta a otros, debe buscar el diálogo con las víctimas, para saber exactamente a qué se enfrenta. Una vez con quien está haciendo bullying debe procurar el diálogo –sin que parezca un interrogatorio–, apunta Reyna Monjaraz, directora de la Fundación en Movimiento: “Un diálogo y abrazarlo” es el inicio. Es importante que la persona que acosa, antes que nada, sepa que es amada y está segura.

Valle recomienda iniciar esta conversación “como quitar cada capa de una cebolla”, hasta encontrar los motivos por los cuales esa persona comete agresiones.

Además, Diana Servín, coautora del libro Protocolo para la atención del Bullying, advierte que molestar a otros también puede ser una respuesta a una agresión que el mismo niño o niña está viviendo: “Si su temperamento es el de una persona noble y dócil que de repente empieza a violentar, burlarse y carcajearse… Algo no está bien”.

Contrario a lo que algunos deciden como medidas correctivas, el bullying no desaparece a golpes, castigos o prohibiciones, coincidieron las expertas.

¿Cómo me doy cuenta si mi hijo o hija hace bullying?

La mejor manera es mantener comunicación constante con tus hijos, dijo Servín. El bullying será percibido ya sea en casa o en la escuela.

Algunas señales son:

  • Cambios de actitud
  • Uso de malas palabras
  • Rebeldía
  • Conducta de burlas
  • Irritación y berrinches
  • Conductas violentas
  • Problemas para dormir
  • Maltrato a las mascotas

¿A dónde acudir?

La mejor forma de atender a menores con problemas de agresión es mediante el diálogo en casa, pero este trabajo se puede reforzar de la mano de las autoridades escolares y terapia. Esto último puede ser brindado por asesoría psicológica infantil o especialistas que trabajen el tema.

La agresión puede tomarse parte de las conductas normales de las personas si creen que ésta forma parte de ellas: “Entonces hay que quitar el letrero, hay que decirle: ‘oye, tú no eres el burlón, eres una persona muy humana’”, dijo Valle, quien ha trabajado con esta técnica en asesorías para familias.

Además de los servicios de terapia privados, a nivel público se ofrecen a través de las distintas delegaciones del Sistema nacional para el Desarrollo Integral de la Familia -DIF- (55 300 322 00).



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