México
Foto: Cuartoscuro
Aumento del trabajo infantil, otro daño colateral por COVID-19
México
Aumento del trabajo infantil, otro daño colateral por COVID-19
Niños y niñas, vulnerables en riesgo
28 Jun | 2020
Por: Raquel Prior
Muy Cierto
Aumento del trabajo infantil, otro daño colateral por COVID-19
Niños y niñas, vulnerables en riesgo
Jun 28, 2020
por: Raquel Prior
Muy Cierto
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Las niñas y los niños son uno de los grupos más invisibilizados durante la pandemia por el COVID-19. Sin embargo, también están en riesgo. La crisis económica –que llegó de la mano con la sanitaria– obligará a muchos de ellos a dejar la escuela para trabajar para aportar al ingreso familiar. Esto aumentará la desigualdad y sus probabilidades de exponerse al coronavirus.   

Uno de estos niños es Juan, con apenas ocho años de edad. Sus padres decidieron que en lugar de “perder el tiempo” frente a la televisión, viendo Aprende en Casa –el programa que el gobierno federal lanzó para que las niñas y niños continuaran con el plan de estudios a distancia–, acompañaría a su padre a trabajar como carpintero. 

“Desde que dijeron que debíamos quedarnos en nuestras casas, le ayudo a mi papá. A veces lo acompaño a las casas y ponemos puertas, o le ayudo a barnizar”, relata Juan. 

Antes de la pandemia, 2.3 millones de niñas y niños, de entre 5 y 17 años de edad, ya trabajaban en México, de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI). Pero después de la crisis económica que dejará la contingencia sanitaria, muchos más serán parte de esta cifra, alertaron expertos consultados por Cuestione

A casi cuatro meses del primer caso reportado de coronavirus en México, dos de cada tres hogares registraron caída en sus ingresos y 12 millones de personas perdieron su trabajo. “La pandemia ha traído consigo desempleo masivo y crisis económica, lo que llevará a que los niños no puedan seguir con sus estudios”, explica Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim). 

México no será el único caso. En toda América Latina, se estima que entre 109,000 y 326,000 niñas y niños dejarán las aulas para contribuir al sustento de sus hogares como consecuencia de la pandemia, advierte la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).  

De acuerdo con la UNICEF, los niños pueden trabajar en sus casas, en las granjas o negocios familiares, pero esto no debe intervenir con su tiempo para ir a la escuela o jugar, ni poner en riesgo su salud ni bienestar. Además, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) clasifica al trabajo forzado, como aquel que causa daños a la salud de los niños, ponen en peligro su educación y conducen a una mayor explotación y abusos. 

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¿Qué pasa con el derecho a la educación? 

A finales de marzo, Cassandra comenzó a estudiar el tercer año de primaria desde casa, al igual que más de cuatro millones de niñas y niños, por la contingencia. Aunque en un principio consultaba el programa de televisión Aprende en Casa, éste le resultaba confuso y aburrido, por lo que ella y sus compañeros, apoyados por sus padres y profesores, se organizaron para enviar las actividades a través de WhatsApp y dejaron de utilizar el programa diseñado por el gobierno federal.

Los maestros no estábamos preparados para enfrentar esta crisis, durante la contingencia nos han ido capacitando a la par en la que enseñamos. Sabíamos que no todos los alumnos tienen internet, es por eso que en la secundaria en la que trabajo decidimos que los niños trabajen con fotocopias como refuerzo, para llegar a la mayor cantidad de alumnos”, narra Raquel Toledo, subdirectora de la secundaria Cuauhtémoc en Xochimilco.

El número de contagios de coronavirus en niños pasaron de 84 a 2,228, del 12 de abril al 4 de junio. Es decir, en menos de tres meses los casos en menores de edad se multiplicaron 26 veces, de acuerdo con la organización Save the Children



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