México
Foto: Cuartoscuro
El maltrato oculto y permanente que sufren personas con discapacidad en México
México
El maltrato oculto y permanente que sufren personas con discapacidad en México
Y el laberinto de la denuncia
26 Ene | 2020
Por: Mariangel Calderon
Muy Cierto
El maltrato oculto y permanente que sufren personas con discapacidad en México
Y el laberinto de la denuncia
Ene 26, 2020
por: Mariangel Calderon
Muy Cierto
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Todo el día salen gritos del departamento 202. Groserías y maldiciones con un solo destinatario: Imelda, de 40 años de edad. “Nosotras vemos cómo su mamá la jalonea en la calle y ella solo baja la mirada. No deja de llamarla tonta, sabemos que tiene discapacidad intelectual, pero si viene el DIF le va a ir peor que con su mamá”, dijo a Cuestione, Ximena, quien vive en un edificio de la colonia Santa María la Ribera, en la Ciudad de México.

Ximena siempre vivió en el mismo edificio que Imelda. De niñas salían a jugar pero nunca le gustó que la mamá de Imelda la llamara tonta frente a las demás niñas. Luego todas crecieron, la mayoría tiene sus vidas ya hechas, pero Imelda sigue allí, “cada vez más enferma porque ahora ya la vemos cojear y tiene los mismos 40 años que nosotras, pero la mentalidad de una niña de ocho años”, explicó a Cuestione. 

En México existen poco más de siete millones de personas con alguna discapacidad,  de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI). De ellos, dos de cada 10 personas con discapacidad no sabe ni leer ni escribir, según el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad. Además, a la hora de acceder a oportunidades laborales, sólo cuatro de cada diez trabaja, de acuerdo con el INEGI.  

Así que muchas personas con discapacidad, nacen, crecen y mueren al interior de sus casas, lo que además podría vulnerar sus derechos de acceso a servicios médicos, educación y una vida digna. En cambio, sufren maltrato sin que nadie se entere, dijo a Cuestione, Itzel Hermida, integrante del colectivo Educación Especial Hoy . 

Es un maltrato que no siempre se da a conocer porque existe una cultura de la no denuncia. Las personas no tienen seguridad sobre cuál será el destino de estas personas si son llevadas a centros de asistencia e integración social, ya que podrían enfrentar peores tratos de los que ya sufren. Además, se sabe que las personas que abusan de las personas con discapacidad no pagan las consecuencias, abundó la activista.

Acceso a derechos

La discapacidad abarca deficiencias, limitaciones de la actividad y restricciones a la participación de las personas con algún tipo de desafío en algún órgano o capacidad intelectual, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud. 

La discapacidad puede ser física (limitación de movilidad), sensorial (pérdida de algún sentido), intelectual, psíquica (alteraciones conductuales y de comportamiento), visceral (deficiencia en órganos), o múltiple, de acuerdo con especialistas.

Las personas con discapacidad intelectual son más vulnerables al maltrato que quienes enfrentan otras discapacidades. Se piensa que “como no entienden nada” se les puede decir y hacer de todo, explicó Itzel Hermida.

Para niños, niñas y adolescentes hay más acceso a educación y programas sociales que para los adultos. Un ejemplo, la tarjeta del Programa Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad ofrece dos mil 550 pesos cada dos meses, pero es solo para personas de menos de 29 años. En la Ciudad de México se cuenta con un programa de atención para personas con discapacidad menores a 68 años, pero solo entrega poco más de mil 700 pesos al mes. Así que mujeres como Imelda, con discapacidad intelectual y de más de 40 años, no tienen de otra más que la de recibir “la caridad” de que alguien se haga cargo de ella, expuso la activista.

Las denuncias para reportar maltrato a una persona con discapacidad se pueden hacer ante cualquier autoridad, como un Ministerio Público e incluso en el 911, pero es común que se redirija a las personas a un sinfín de instancias para realizar la denuncia y es así como desisten, precisó Hermida.

Mala atención pública

Cuestione quiso comprobar lo que explicó Itzel, así que llamó al 911 para realizar una denuncia, pero el personal solo dijo que si el maltrato no estaba ocurriendo en ese momento no podían enviar ninguna ayuda; además, proporcionaron un teléfono 040 para que desde ahí se diera información del lugar específico para hacer la denuncia.

Solo en el servicio telefónico de Locatel ofrecieron realizar un reporte para que personal de servicios sociales se presente para corroborar que la persona con discapacidad es maltratada, verificar su condición y canalizar al cuidado de una red de familiares; o bien, su traslado a un centro de asistencia social. También ofrecieron asesoría jurídica en la que se señaló que otra de las maneras, y más directa que el reporte, es realizar una denuncia formal ante el Ministerio Público.

En otro intento de denuncia en la página de internet de trámites y servicios del Gobierno capitalino, hay decenas de formularios para hacer todo tipo de denuncias, pero ninguno es específico para personas con discapacidad; mientras que en el teléfono del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación se ofrecen horarios reducidos para hacer una denuncia, aunque para realizarla vía Internet el procedimiento es más fácil.

De resultar procedente la denuncia, personal de servicios sociales acuden a realizar una visita y una vez que detectan maltrato, si es en poblaciones de menores, los llevan a Centros de Asistencia e Integración Social, pero para las personas adultas no hay muchas opciones de estancia y cuidados; además, para nadie es desconocido el maltrato que se vive en estos centros, explicó Itzel.

En México los albergues para personas con discapacidad operan en condiciones infrahumanas aún cuando México promovió y firmó en 2008 la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad que busca fortalecer los derechos de estas personas. Sin embargo, se siguen maltratando a las personas, de acuerdo con un reporte de la organización Disability Rights International. 

Trata con fines sexuales y de abuso sexual, esterilización forzada, segregación de por vida, sobremedicación, uso de jaulas y cuartos de aislamiento, así como trabajo forzado fueron algunas de las prácticas detectadas en centros de asistencia e integración social,  por dicha organización.

Abusos a personas con discapacidad 

El aislamiento es otra forma de maltrato para estas personas, pero también la sobreprotección que no les permite desarrollar sus capacidades, “si en México el abuso sexual a mujeres no se atiende, mucho menos en mujeres con discapacidades”, añadió Hermida.

En México, donde no se tiene una cultura de denuncia y mucho menos del respeto y cuidado de poblaciones con discapacidad, a personas como Imelda no les queda de otra que seguir bajando la mirada y esperar sin esperanza que un milagro pase por sus vidas, mientras tanto, los gritos y violencias siguen saliendo por puertas y ventanas del departamento 202 en Santa María la Ribera.



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