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Cuestione | ¿Hay o no hay narco en la CDMX?
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¿Hay o no hay narco en la CDMX?
Quienes se van dicen no, los que llegan sí
21 Nov | 2018
Por: Redacción
Muy Cierto
¿Hay o no hay narco en la CDMX?
Quienes se van dicen no, los que llegan sí
Nov 21, 2018
por: Redacción
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¿Narco en la capital?

El 20 de julio del 2017, mientras el jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera estaba en Ciudad Juárez donando seis patrullas a la policía municipal, las mototaxis iban y venían de la avenida Tláhuac a la altura de Zapotitlán. Estaba hecho, la Marina había echado a andar el operativo para agarrar a Felipe de Jesús Pérez Luna, El Ojos, patrón del narco y otros delitos en todo el sur de la Ciudad de México.

Nadie, excepto tres personas de la Armada de México, conocía a detalle el operativo para detener a El Ojos; y la discreción no era gratuita pues llevaba meses bajo vigilancia a cargo de un equipo de élite, que después reportó cómo éste se movía de día en coches de bajo perfil y de noche en caravanas de camionetas blindadas cargadas con dinero, armas y droga, al más puro estilo de los grandes capos.

Pero ese jueves de julio fue diferente y a Felipe de Jesús no le alcanzó el pitazo unos minutos antes de que llegara la Armada por él. Mandó a sus hombres a atacar con las armas más potentes que tenía. 15 minutos de fuego cruzado después cayó el líder del cártel de Tláhuac y siete personas más.

Las horas siguientes al tiroteo, las mototaxis que daban vueltas y vueltas entre calles, mientras los vehículos de la Marina se instalaban en las esquinas de la colonia, sirvieron para bloquear las avenidas a modo de protesta. Porque sí, al enterarse del operativo y de la muerte de El Ojos, los mototaxistas salieron a quemar tres autobuses de pasajeros y un camión materialista.

¡Qué aquí no hay narco!

Días después del operativo y los bloqueos, incluso del entierro de El Ojos en el panteón de San Lorenzo, se habló por primera vez de narco en la ciudad. El argumento era irrebatible: la Armada de México mantuvo discreción en su objetivo y usó las mismas unidades blindadas que en operaciones contra los grandes cárteles de drogas. El propósito no era menor, sino terminar con el mando principal de todas las células de narcomenudistas, extorsionadores y secuestradores de Tláhuac, Milpa Alta, Xochimilco e Iztapalapa.

Sin embargo, a pesar de los hechos, Miguel Ángel Mancera siguió negando la presencia de narco en la ciudad. Para su administración, el asunto se trató de un grupo delictivo grande, amplio y violento, pero no más. “Choferes de bicitaxis orquestaron acciones que emularon otras del crimen organizado, como los bloqueos y el despliegue de cartulinas en favor de El Ojos”, decía.

Esa no fue la primera ni la única vez que a Mancera se le preguntó por el narco en la ciudad y lo negó. Incluso en su gestión como Procurador General de Justicia del Distrito Federal (2008-2012) evadió la pregunta en repetidas ocasiones. Lo hizo así en 2008, ante el caso de Gerardo González Benavides detenido en Santa Fe y los allegados a Édgar Valdez Villarreal La Barbie, el principal ejecutor de los Beltrán Leyva.

 

En 2011 le siguieron el asesinato de David Valencia Ramírez dentro del Hospital Ángeles del Pedregal y el homicidio de cuatro personas en un gimnasio de la Colonia Morelos. Además del ‘Caso Heaven’, el secuestro y asesinato de 12 jóvenes de Tepito en la Zona Rosa. Ante todo eso, Mancera siguió afirmando que era “un hecho focalizado”.

En 2014, frente a la declaración de un expolicía detenido por un multihomicidio de la colonia Narvarte que dijo que sus cómplices eran parte de Los Zetas y que los asesinatos involucraban el robo de cocaína, Mancera dijo: “No tenemos grandes cárteles de la droga aquí. Los capos han dicho que no están asentados en la ciudad porque se dificulta la operatividad […] lo que sí se facilita son el lavado de dinero por los centros financieros”.

La postura no cambió de 2015 al final de su gestión como jefe de Gobierno. Los casos de ejecuciones dirigidas, apariciones de cabezas o cuerpos mutilados acompañados de cartulinas y otros signos que apuntaban a la creación y operación del narco siempre fueron reducidos a actos aislados de delincuentes menores. Incluso el caso de El Ojos, quien a vista de todos los vecinos se movía en el narcotráfico desde hace por lo menos 10 años, fue disminuido a “presuntos”.

No se ponen de acuerdo...

Desde el anuncio del plan de seguridad presentada por Andrés Manuel López Obrador, la discusión de los militares en las calles ha preocupado. En lo que respecta a la Ciudad de México, Jesús Orta, el futuro titular de Seguridad de la CDMX explicó en el noticiero radial Así las Cosas que “no habrá militares en las calles de la CDMX, sólo para operativos puntuales [...]” y que “sí hay presencia del crimen organizado en la ciudad”.

Entonces, ¿desde cuándo, Mancera?



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