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Los santos a los que les rezan los criminales en México
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Los santos a los que les rezan los criminales en México
Cultos que cada vez ganan más seguidores
13 Ene | 2020
Por: Andrei Vasquez
Muy Cierto
Los santos a los que les rezan los criminales en México
Cultos que cada vez ganan más seguidores
Ene 13, 2020
por: Andrei Vasquez
Muy Cierto
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Las imágenes religiosas son parte del estereotipo del criminal en México. Aunque a veces parece que la idea se ha construido desde las telenovelas, la literatura y el cine, el perfil parece encajar con la realidad cada vez que un trabajo periodístico o una cámara de video nos muestran las cárceles o las casas donde viven los delincuentes. 

Si bien es cierto que el estereotipo del criminal le profesa a estos santos, se puede correr el riesgo de prejuzgar a los devotos de ciertos cultos. Ni toda la gente que le pide a San Judas Tadeo es ladrona, ni toda la que adora a la Santa Muerte es asesina, como tampoco todas las personas devotas de Jesús Malverde son narcotraficantes.

Sin embargo, sí es cierto que estas imágenes son utilizadas por los criminales para crear un nuevo marco de valores para sus acciones, o como opina el investigador José Carlos G. Aguiar, la protección de estos santos “permite entender cómo la narcocultura es un recurso de emancipación social, legitimando las definiciones de justicia y soberanía del crimen organizado”.

Algunos de estos santos no son reconocidos por la Iglesia Católica, pero son ramas del mismo árbol, ya que la devoción e identificación con ellos es propio de esta fe. Por ejemplo, las iglesias protestantes rechazan esta práctica. 

Los santos son parte esencial de la Iglesia Católica, según Catholic.net, porque “en virtud de que están en Cristo y gozan de sus bienes espirituales, los santos pueden interceder por nosotros”. Además, ayudan a dar identidad porque su heroísmo no solo los hace modelos a imitar, sino que son interpretaciones del Evangelio que se ajustan a sus comportamientos. 

Por eso es que la misma gente ha creado algunos de estos santos afuera de la institución católica, porque son más cercanos a su realidad cotidiana. 

En el caso de la Santa Muerte, según el escritor Jorge Adrián Yllescas Illescas: “la identidad que genera este símbolo es que da protección, es decir, si tú eres de la Santa Muerte y yo también, pues evito lastimarte porque de una forma eres hermano de creencia y tampoco voy a ‘picar’ la imagen de la Santa Muerte que llevas tatuada’”.

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San Judas Tadeo

De acuerdo con el Nuevo Testamento, Judas Tadeo fue uno de los apóstoles de Jesús de Nazaret, e incluso era su familiar. Junto con San Simón predicó el evangelio en Persia (actual Irán), donde ambos fueron perseguidos y ejecutados. La fiesta de los dos se celebra el 28 de octubre.

Se le considera el santo de las causas imposibles desde el siglo XIV cuando Santa Brígida de Suecia escribió que Jesús le reveló que San Judas Tadeo era el indicado para obtener “ciertos favores”.

En México es el santo patrono tanto de los policías como de los delincuentes, lo cual es fruto de una confusión, pues al falsificar la imagen de San Judas Tadeo, los impresores la invirtieron accidentalmente y su bastón quedó en la mano izquierda en lugar de la derecha. A partir de entonces, los delincuentes comenzaron a identificarse y pedirle protección y favores.

Por ese motivo, cada 28 de octubre podemos ver multitudes de personas conmemorando su día. Algunos de ellos son criminales que le agradecen que interceda por ellos.

Santa Muerte o la niña blanca

Este culto se originó en el siglo XIX en Catemaco, Veracruz, una zona en donde el catolicismo se fusiona con un tipo de chamanismo. Es precisamente un chamán quien se dice que recibió la visita de la Santa Muerte en forma de esqueleto con la túnica de una virgen. 

En una de sus manos portaba una hoz de guadaña que según el esoterismo “corta el hilo que une este mundo con el espiritual”. 

Aunque la Iglesia Católica rechaza esta imagen, se le festeja el 15 de agosto y en el Día de Muertos

Una gran cantidad de gente se siente identificada y protegida porque la encuentran más cercana a su realidad en donde la muerte es algo cotidiano, ya sea porque son criminales, viven en zonas peligrosas o tienen trabajos de alto riesgo, y se le profesa la misma fe que a una virgen.

Según Yllescas, “si traes tatuada la figura esto habla de un compromiso que tienes con ella, hay un proceso simbólico material que se ve reflejado y no sólo de palabras, eso permite que en un sistema donde todo es hacinamiento y violencia, este tipo de corporalidades ejerza una forma de autocontrol entre los creyentes”.

A final de cuentas, como veíamos más arriba, estas creencias religiosas también funcionan para interiorizar reglas de convivencia.

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Jesús Malverde

En cuanto al Santo Patrono de los Narcos, se especula que vivió en Sinaloa a principios del siglo XX. Ganó fama porque era una especie de Robin Hood. Robaba pero lo hacía para entregárselo a los pobres. Cuando fue colgado por las autoridades en 1909, la gente menos favorecida de la región comenzó a venerarlo hasta llevarlo a estatus de santo, al cual pedirle protección y favores divinos. Por supuesto, la Iglesia Católica condena esta idolatría.  

Según le contó Juan Millán, exgobernador de Sinaloa, al escritor Diego Osorno, con el paso del tiempo, “la tumba se convirtió en centro de un culto que creció tanto que uno de sus devotos, Eligio González, decidió construirle una capilla. Cuando sucedió esto, el capellán se dio cuenta de que no existía una imagen de su santo que pudiera ser venerada y en 1983, aconsejado por algunos amigos, decidió ir con un yesero a pedirle que creara la imagen de Malverde basándose en una fotografía de Pedro Infante”.

Como bien sabemos, Sinaloa es la región de donde han salido algunas de las grandes familias de narcotraficantes mexicanos. Así que esta veneración se heredó a través de las generaciones y se trasladó a otras zonas del país conforme fueron creciendo sus negocios.

Cada 3 de mayo, poblaciones enteras de Sinaloa le rinden tributo y agradecen la protección que han recibido gracias a su intervención divina.

La fe más allá de la iglesia

Si algo nos muestran estos casos, es que cuando la gente se siente identificada por una figura, no importa que la religión que profesa no la reconozca, ellas y ellos pondrán veladoras y llevarán sus imágenes en la piel.

Seguirán surgiendo más ídolos relacionados con la realidad violenta del país. En Michoacán ya se le rinde culto a San Nazario, una figura inspirada en Nazario, “El Chayo” Moreno, quien fuera líder de los Caballeros Templarios hasta que las autoridades lo mataron a balazos en 2014. Ahora también tiene capillas en su honor.



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