México
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Manejo de crisis por parte del gobierno, clave para resultados en las elecciones
México
Manejo de crisis por parte del gobierno, clave para resultados en las elecciones
Casos de México y otros países
07 Abr | 2020
Por: Andrei Vasquez
Muy Cierto
Manejo de crisis por parte del gobierno, clave para resultados en las elecciones
Casos de México y otros países
Abr 07, 2020
por: Andrei Vasquez
Muy Cierto
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El 5 de abril de 2020, el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó su plan para hacerle frente a la crisis económica originada por el COVID-19

Estas medidas decidirán el rumbo de los mexicanos en los próximos años y también serán el parámetro para saber cómo reaccionó ante la crisis. ¿Es exagerado decir que el destino de su proyecto de nación podría depender de cómo resulte este plan?

Gobiernos democráticos de todo el mundo también son puestos a prueba ahora. La manera en que Donald Trump ha enfrentado la epidemia repercutirá en las elecciones de noviembre en Estados Unidos, en las que buscará su siguiente mandato.

Las decisiones de Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, ante el impacto de la crisis por COVID-19 en España, serán determinantes para la alianza entre el Partidos Socialistaa Obrero Español (PSOE) y Unidas Podemos en las elecciones generales de 2023

Al igual que Sergio Mattarella, presidente de Italia, cuando la Coalición de Centro Izquierda vaya a elecciones en 2023, cientos de proyectos políticos de países democráticos en todo el mundo, serán juzgados electoralmente por la manera en que se enfrentaron a esta crisis.

Y en México, ¿cómo han afectado en las urnas las reacciones de los presidentes ante otras crisis? ¿Cuál ha sido la experiencia en otras democracias?

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El sismo de 1985

De acuerdo con la periodista Verónica Calderón, después del terremoto, “la orden del entonces presidente Miguel De La Madrid Hurtado fue que los mexicanos se quedaran en sus casas y esperaran las indicaciones oficiales”. 

Sin embargo, la gente decidió otra cosa, “respondieron con una de las mayores movilizaciones populares en la historia de México. Una que todavía, 30 años después, enorgullece a muchos de los que estuvieron involucrados”, escribió la periodista.

Y agregó: “Queda el recuerdo de los ciudadanos anónimos que, por semanas, se convirtieron en los verdaderos rescatistas de la ciudad”.

A partir de entonces hubo una separación entre la sociedad civil y el gobierno, lo cual se agudizó con la crisis económica.

Según publicó la revista Proceso a finales de 1987, en el gobierno de Miguel de la Madrid “se duplicó el número de mexicanos sin empleo ni remuneración alguna; los salarios se redujeron a la mitad; el déficit habitacional y el hacinamiento se agudizan”.

“Es el rostro del país que en cinco años de atención prioritaria a los desequilibrios financieros, va dejando la actual administración”, concluyó el artículo.

En este contexto, Carlos Monsiváis escribió en No sin nosotros: Los días del terremoto que “la sociedad civil existe como gran necesidad latente en quienes desconocen incluso el término, y su primera y más insistente demanda es la redistribución de poderes”.

El activista Marcos Rascón escribió que “el auge democrático de 1988, no podría explicarse sin el 85”. Y de acuerdo con la antropóloga Alejandra Leal Martínez, “en este contexto comenzó la lenta transición a la democracia”.

Todo esto se proyectó en las elecciones presidenciales de 1988, cuando Carlos Salinas de Gortari, del Partido Revolucionario Institucional (PRI) se enfrentó a Cuauhtémoc Cárdenas, del Frente Democrático Nacional (FDN).

Salinas ganó con el 50.36% de los votos en medio de acusaciones de fraude electoral. Para contexto, el PRI había ganado las elecciones presidenciales de 1982 con el 70.99% y con el 91.99%, en 1976.

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El “error de diciembre” de 1994 en México

A finales de 1994 se dio una fuerte devaluación del peso mexicano.

Según Humberto Banda y Susana Chacón, “a finales de diciembre de 1994, las reservas internacionales en poder del Banco de México se situaban alrededor de los 6,000 millones de dólares, lo que significó una pérdida de 11,000 millones de dólares en tan sólo un mes”.

“Al mismo tiempo, la fuga de capitales y la salida de inversión de cartera fueron de 1,689 millones de dólares y de 7,355 millones de dólares respectivamente durante el primer trimestre de 1995, a pesar de la devaluación”, escribieron los especialistas. 

De acuerdo con Abraham González de El Financiero, “bajo estas condiciones, la economía mexicana tuvo una fuerte contracción al año siguiente, en 1995, de casi seis por ciento”.

“También se vio un ajuste en las tasas de interés que se dispararon a niveles de más de 80 por ciento (...)  lo cual provocó la quiebra de empresas y hogares, que no pudieron hacer frente a créditos con tasas variables”, escribió González.

Según publicó el periodista Carlos Acosta Córdova en 1995, “si ya la devaluación causó trauma en el país por lo sorpresiva (...) el presidente Zedillo, en sus apariciones públicas, hace sentir, cada vez con mayor énfasis, que la población vivió engañada”.

En las siguientes elecciones presidenciales de 2000, Vicente Fox Quezada del Partido Acción Nacional (PAN), le ganó la presidencia a Enrique Labastida Ochoa del PRI, partido que llevaba 71 años al frente del gobierno federal.

Ejemplos  en otros países

Las elecciones presidenciales de 2008 en Estados Unidos, se dieron en el contexto de una crisis hipotecaria doméstica que se volvió una crisis financiera global.

De acuerdo con Elana Schor de  The Guardian, “los demócratas acusaron a George W. Bush (presidente republicano de Estados Unidos en aquel entonces) de no reconocer que la deflación en el mercado de hipotecas de alto riesgo provocaría una ola de inestabilidad”.

“Bush continuó evitando la palabra recesión, diciéndole a los estadounidenses que la economía se mantendría saludable gracias a las acciones de la Reserva Federal”, escribió Shor.

Barack Obama, del partido Demócrata, derrotó a John McCain del partido republicano. Según publicó el diario The Guardian en ese entonces, “Obama debe una gran parte de su éxito electoral a la crisis financiera mundial”. 

“Las encuestas de salida revelaron que el 62% de los votantes consideraban a la economía como su principal problema, y ​​que el 85% de los estadounidenses se autodenominaban ‘preocupados’ por la dirección de la economía”, publicó el diario británico.

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Por otro lado, Argentina vivió una grave crisis económica en diciembre de 2001. Según publicó el diario El País, todo comenzó con un decreto de Fernando De la Rúa, quien era presidente argentino por la Unión Cívica Radical

Ese decreto “impide a los argentinos retirar más de 250 dólares por semana de sus cuentas. Los clientes se concentran frente a los bancos para retirar su dinero. Se activa la protesta social”, publicó el diario español.

Según el mismo periódico, el presidente De la Rúa declaró estado de sitio para recuperar el control de las calles el 19 de diciembre, después de protestas en contra de gobierno y bancos, y de saqueos a supermercados.

El 20 de diciembre de 2001 renunció De la Rúa y, después de cuatro presidentes interinos, Néstor Kirchner del Partido Justicialista, identificado con el peronismo, ganó las elecciones en abril de 2003, con apenas un 23%. 

España también vivió una grave crisis económica en 2008. De acuerdo con Cristina Pérez de RTVE, se debió al estallido de la burbuja inmobiliaria. España era gobernada por José Luis Rodríguez Zapatero del PSOE.

En julio de 2008, el gobierno de Zapatero no habló de crisis sino de desaceleración o crecimiento debilitado, y en diciembre de ese año la economía española entró en recesión y el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 0.7%.

En 2009, de acuerdo con Pérez, el PIB español cayó 3.6% y más de 4 millones de personas se quedaron sin trabajo

En enero de 2010 “el Gobierno lanza la nueva Ley de Economía Sostenible para redefinir la economía española hasta 2020 pero evita las reformas estructurales”, escribió Pérez.

En noviembre de 2011 se declaró el cese de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy del Partido Popular (PP) ganó las elecciones generales “con una mayoría histórica de 186 escaños y el 44,62% de los votos”, según RTVE.

Actualmente vivimos la crisis de 2020, en la que todos los gobiernos democráticos del mundo están siendo puestos a prueba por la pandemia del COVID-19. ¿Cuántos países cambiarán de partido en el gobierno en sus próximas elecciones?



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