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Foto: Andrea Murcia/Cuartoscuro
Cuestione | Mujeres e infancia padecen los recortes de AMLO, pero se dispara gasto en energía
México
Mujeres e infancia padecen los recortes de AMLO, pero se dispara gasto en energía
Afectó a mujeres, migrantes e indígenas
01 Jun | 2019
Por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Muy Cierto
Mujeres e infancia padecen los recortes de AMLO, pero se dispara gasto en energía
Afectó a mujeres, migrantes e indígenas
Jun 01, 2019
por: Angélica Jocelyn Soto Espinosa
Muy Cierto
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Durante los primeros tres meses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la Administración Pública Federal (APF) metió tijera a varios programas sociales destinados a garantizar la igualdad entre mujeres y hombres, así como para atender a la infancia, la juventud, las personas con discapacidad y otros grupos considerados prioritarios.

¿A dónde fue el dinero? Según los reportes de gasto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el ramo de energía tuvo un gasto 254% mayor que lo que se ejerció en 2018 -último año de gobierno de Enrique Peña Nieto-, y 741% más de lo que la Cámara de Diputados le aprobó al gobierno federal inicialmente para este primer trimestre.

¿Cuáles fueron los ajustes?

Para que el gobierno tuviera más recursos para la política energética y hacer más investigación y desarrollo tecnológico en materia petrolera, prácticamente en todos los otros ramos se tuvo que gastar menos de lo que se tenía previsto.

En números absolutos, el Instituto Mexicano del Seguro Social encabeza la lista entre las dependencias que menos ejercieron (20 mil millones de pesos menos de lo que le habían aprobado). Se redujeron materiales, suministros y servicios generales; es decir, medicinas, equipamiento médico y contratación de otros servicios que son necesarios para su funcionamiento.

Petróleos Mexicanos (Pemex) es la segunda institución con más recortes: más de 19 mil millones de pesos. Esto fue porque gastó menos en proyectos de infraestructura y mantenimiento, operación, pensiones y servicios personales.

Pero… a la empresa petrolera, la APF al final le compensó este gasto con poco más de 4 mil millones de pesos en infraestructura económica de hidrocarburos; o sea, en nuevos proyectos de inversión, como la refinería Dos Bocas en Tabasco. El gobierno prefirió crear nueva infraestructura en lugar de mejorar la que ya tiene.

El tercer rubro en el que menos se gastó fue educación pública (14 mil millones de pesos menos), esto porque se desapareció el Programa de Inclusión Social (PROSPERA), le dieron menos dinero a los estados, y a la educación media superior. El presupuesto dentro de otros ramos para educación también disminuyó en nómina y en servicios educativos de la Ciudad de México.

Con base sólo en el Anexo de Programas Transversales (que integran acciones que benefician a más de un sector), el gobierno no ejerció ni un solo peso en programas que tienen que ver con juventud, población indígena, igualdad, desarrollo rural, ciencia y tecnología, grupos vulnerables, combustibles limpios, mitigación de cambio climático, infancia, rescate de espacios públicos y promoción de proyectos productivos. Esto a pesar de que tenían recursos aprobados por la Cámara de Diputados.

¿Cuáles fueron los Programas en los que no se gastó ni un peso? Se trata de más de una veintena, por lo que en Cuestione hicimos una selección de los que consideramos prioritarios porque afectan a grupos en situación de vulnerabilidad:

-Fortalecimiento a la atención médica de personas indígenas

-Programa 3x1 para personas migrantes,

-Sistema Nacional de Investigación Agrícola

-Fondo Nacional Emprendedor (FNE)

-Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario y a la Mujer Rural (PRONAFIM)

-Programa de Fomento a la Economía Social

-Programa de atención a las mujeres en situación de violencia

-Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas, PAIMEF

-Seguridad Social Cañeros

-Servicios de Atención Psiquiátrica

-Fortalecimiento a la Transversalidad de la Perspectiva de Género

-Programa de Derechos Indígenas

-Programa Nacional de Reconstrucción

-Programa para la Inclusión y la Equidad Educativa

-Fondo para la Accesibilidad en el Transporte Público para las Personas con Discapacidad

-Programas de Calidad del Aire y Verificación Vehicular

-Programa para el Mejoramiento de la Producción y la Productividad Indígena

-Apoyos a centros y organizaciones de educación

-Universidades para el Bienestar Benito Juárez García

-Planeación, Dirección y Evaluación Ambiental

-Participación Social para la Reconstrucción del Tejido Social en México

-Promover la Protección de los Derechos Humanos y Prevenir la Discriminación

-Políticas de igualdad de género en el sector educativo

-Prevención y atención contra las adicciones

-Prevención y control de enfermedades

-Atención a refugiados en el país

-Programa de Atención a Personas con Discapacidad

-Articulación de Políticas Integrales de Juventud

-Subsidios en materia de seguridad pública

-Programa de Apoyos a la Cultura

¿Por qué nos importa?

Varios de estos programas en los que no se ejerció nada -como el programa de atención a las mujeres en situación de violencia- financian la atención médica, psicológica y otros de cientos de personas cada día, especialmente de aquellas que (por la situación de emergencia o de pobreza en la que viven) no pueden pagar un servicio.

Esto suma relevancia si se toma en cuenta que, por ejemplo, el Estado tenía la responsabilidad de activar todos los recursos a su alcance, como el programa de Atención a personas refugiadas en el país, para garantizar la máxima protección al flujo masivo de personas migrantes que experimentó México los meses pasados.

También nos importa, porque varios de estos programas no fueron concesiones de los gobiernos anteriores, sino que fueron resultado de años de trabajo y exigencia de la ciudadanía.

Otro dato: una de las principales promesas de campaña de López Obrador y de las tareas principales del gobierno federal es administrar los recursos de todas las personas que habitamos este país para garantizar que sea invertido en lo que la población más necesita, especialmente la más vulnerable.

¿México realmente necesita una refinería nueva más que medicinas en instituciones públicas? De acuerdo con la organización ambientalista Greenpeace México, es un “grave error” apostar a los hidrocarburos cuando el país ya no es rico en recursos petroleros y sus reservas nacionales se están agotando; si el gobierno quisiera garantizar la soberanía energética debería reactivar las licitaciones para energía renovable.

El Instituto Mexicano para la Competitividad respalda esta visión. Según su diagnóstico (para el que creó un modelo financiero de la refinería en el que probó 30 mil escenarios), lo mejor sería cancelar la refinería Dos Bocas, ya que en 98% de los escenarios resultó que generaría más costos que beneficios.

En cambio, la falta de recursos para los refugios de mujeres, así como el desabasto de medicamentos en el IMSS produjo movilizaciones sociales (en diferentes partes del país), como síntoma del impacto que tuvo de manera inmediata en la sociedad.

Además, esta distribución del gasto contrasta con lo que López Obrador prometió desde campaña: hacer una transición de gobierno organizada, y garantizar que los recursos irían a la población más pobre o la que menos tiene.

¿Qué sigue?

El gobierno federal aún tiene siete meses para ejercer el gasto de manera que impacte realmente en la calidad de vida de las personas. ¿Hasta cuándo esperaremos para ver los impactos de nuestros impuestos?



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