México
Foto: Cuartoscuro
Vivir siendo “nadie”: 600 mil niñas y niños no existen legalmente
México
Vivir siendo “nadie”: 600 mil niñas y niños no existen legalmente
Sin registro oficial en México
17 Ene | 2020
Por: Scarlett Lindero
Muy Cierto
Vivir siendo “nadie”: 600 mil niñas y niños no existen legalmente
Sin registro oficial en México
Ene 17, 2020
por: Scarlett Lindero
Muy Cierto
Compartir:

Mercedes, Braulio y José, de seis, siete y nueve años, respectivamente, no existen, o al menos su nombre no está escrito en ningún documento oficial, ni en las escuelas u hospitales. Además de la sangre, estos tres hermanos comparten el mismo destino: son niños fantasma para el Estado.

Sin una acta de nacimiento, Mercedes, Braulio y José no pueden ir a la escuela “porque no los aceptan sin papeles”, dice Norma Bucio, su mamá, originaria de Los Reyes Acozac, una localidad con 21 mil habitantes en el Estado de México, en entrevista con Cuestione

Norma tiene 35 años y es madre soltera. Al igual que sus hijos, tampoco fue a la escuela porque sus padres nunca la registraron, no tiene credencial de elector por lo que nunca ha votado, y no puede recurrir a los servicios de salud públicos. Es una herencia familiar: vivir sin tener un documento.  

Su caso es el de más de un millón de personas en todo el país que no tienen acta de nacimiento, credencial de elector y ningún documento que acredite que existen. De ese millón de personas, poco más de 600 mil son niñas y niños, según el último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Es como si en Luxemburgo, con una población similar, ninguno de sus habitantes “existiera”.

Sin embargo, el número de niñas y niños “fantasma” en nuestro país podría ser mucho mayor. Y es que como no “existen” para el Estado, es casi imposible conocer cuántos son. De los nacimientos que hay cada año, al menos el 15% no fueron registrados en su primer año de vida, dice Juan Martín Pérez, director de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), en entrevista con Cuestione.

La principal causa de que una persona “no exista” es por la desigualdad, pues afecta a las personas en condiciones de pobreza extrema o a comunidades indígenas que no tienen acceso a la educación ni a la información sobre sus derechos, de acuerdo con la UNICEF.

El destino para los que “son nadie”

Norma Bucio intentó cortar con “la herencia” de ser un sinnombre y cuando nació su segundo hijo fue al Registro Civil, para intentar registrarlo. Con miedo se acercó a preguntar sobre los requisitos, pero solo obtuvo que una servidora le dijera: “Lea los requisitos a la entrada”, mientras señalaba con el dedo a un cártel con letras que para Norma, quien nunca fue a la escuela, no pudo descifrar y simplemente se fue. 

Las estadísticas advierten que niñas y niños como Mercedes, Braulio y José podrían nunca ver su nombre en un documento oficial. Solo 2.6% de los que no fueron registrados durante la infancia, logran regularizar su identidad en la vida adulta, de acuerdo con el INEGI

Todos los niños y niñas tienen derecho a la identidad, de acuerdo con la Convención sobre los de los Derechos de los Niños. Y es que la falta de nombre, vulnera todos sus demás derechos: a la educación, a la salud, a vivir en familia, a no ser discriminado.

Y, cuando crecen, tampoco pueden acceder a un empleo formal. Todo esto en conjunto los encadena a la pobreza y condena, también, a sus descendientes, como si se tratara de un cáncer. 

Además estas niñas y niños son más propensos a ser cooptados por el crimen organizado o en en la trata de personas, pues es más complicado que alguien los reclame si no hay registro de ellos, según dice la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Te puede interesar leer: La “epidemia” de las niñas y niños desaparecidos en México

¿Qué podemos hacer?

Para cortar la espiral de pobreza y segregación, Martín Pérez, director del Redim, considera que “independientemente del acta de nacimiento las escuelas y los centros de salud tendrían que ser una puerta de entrada universal para todas las personas y no deberían negar el acceso a la salud y educación a ninguna persona”.

En todo el mundo hay 229 millones de niñas y niños (de 0 a 5 años) que no cuentan con un registro, por eso es que todos los países tienen un compromiso para 2030: eliminar por completo el subregistro de nacimientos por completo. 

Una buena práctica que ha funcionado en otros países para reducir el número de personas sin registro, es instalar oficinas de registro civil en hospitales y clínicas –en donde nacen los bebés–, para que los menores sean registrados inmediatamente después de su nacimiento, de acuerdo con la Organización de los Estados Americanos.

Así, en México, los niños y las niñas no sólo tienen que superar la barrera de la pobreza, la desigualdad, el limitado acceso educación y la salud, también tienen que lograr ser reconocidos para que su nombre exista.



Compartir: