México
Foto: Gabriela Gutiérrez
Vivitos y coleando en el museo de los bichos
México
Vivitos y coleando en el museo de los bichos
En Malinalco exhiben todo tipo de animalitos
09 Dic | 2018
Por: Gabriela Gutiérrez
Muy Cierto
Vivitos y coleando en el museo de los bichos
En Malinalco exhiben todo tipo de animalitos
Dic 09, 2018
por: Gabriela Gutiérrez
Muy Cierto
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Tarántulas, víboras, alacranes, ciempiés, vinagrillos, milpiés, boas, cochinillas, ahuautle (hueva de mosco, considerado un manjar) se encuentran en este lugar, vivitos y coleando —literal—.

El Museo Vivo, ubicado en el pueblo mágico de Malinalco, Estado de México, abrió sus puertas hace 10 años, cuando sus fundadores, los biólogos Iván Trujano y Danae Arteaga, decidieron que la biodiversidad de la zona estaba en riesgo y decidieron hacer algo al respecto.

Y aunque en el pueblo veían con escepticismo a un museo en el que se pagaba “por ver bichos”, hoy, el Museo Vivo es uno de los principales atractivos de Malinalco.

Foto: Tomada de la página de Facebook, Museo Vivo "Los Bichos de Malinalco"

“Nuestra intención era demostrar que conservar a la naturaleza también era negocio, para que de esa manera las personas también la protegieran, además de poder educar”, dice Trujano.

Uno de los mayores logros ha sido la erradicación de venta ilegal de tortuga “casquito”, la cual se vendía como souvenir por 15 pesos a los visitantes y se encontraba casi extinta de la zona. “Hicimos conciencia con la gente, pusimos un campamento tortuguero y ahora esto atrae a visitantes, que dejan derrama para la comunidad, al igual que el museo”, apunta Trujano.

El Museo Vivo da la oportunidad de sensibilizar a las personas para que conozcan a seres que normalmente causarían repulsión. Por ejemplo, el vinagrillo, uno de los bichos de aspectos más desagradables, que parece un escorpión gigante y que, sin embargo, es inofensivo para las personas. “Los vinagrillos se nutren de los alacranes, que sí pueden ser peligrosos para el ser humano”, asegura Trujano.

El Museo Vivo dio vida al campamento tortuguero que en ocho años ha liberado a unas 70 tortugas, además, de rehabilitar otras especies, como tlacuaches, zorros, iguanas y serpientes, entre otros, todo de la mano de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Todos los programas de conservación son financiados gracias a la gente que visita el museo, por eso es el Museo Vivo, no solo por lo que alberga en su interior, sino por todo lo que genera al exterior.



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