Tu Político
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Construcción en la CDMX, en suspensión de actividades
Mientras tanto, los precios a la alza
31 May | 2019
Por: Verificación y datos
Construcción en la CDMX, en suspensión de actividades
Mientras tanto, los precios a la alza
May 31, 2019
por: Verificación y datos
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26 mil viviendas en proceso de construcción, provenientes de 128 proyectos inmobiliarios, están detenidas a partir de la entrada del nuevo gobierno capitalino.

Revisión de permisos, suspensiones y el cierre de oficinas gubernamentales son algunas de las causas que tienen cerca de 80 mil millones de pesos de inversión detenidos, de acuerdo a Manuel González, líder de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi).

Mientras esto sucede, el gobierno no tiene claro un plan de vivienda para la capital del país. Mientras, la especulación e incertidumbre crece cada día en los inversionistas y el precio de los inmuebles sigue creciendo.

Menos casas se vendieron a un precio más alto

Los primeros cuatro meses de cada año, desde 2013 y hasta 2019, se registraron un promedio de 566 construcciones de viviendas en la Ciudad de México. Eso está cambiando en los primeros meses de este año.

El informe de coyuntura inmobiliaria, de la empresa inmobiliaria internacional Tinsa, reveló que durante el primer trimestre de este año la venta de vivienda en la Ciudad de México se redujo 30%

Entre enero y marzo de 2019 solo se han vendido mil 209 unidades, en comparación con las cuatro mil 21 que se comercializaron en el mismo periodo de 2018.

Sin embargo resalta que los precios de las viviendas mantuvieron la tendencia a la alza que se viene observando desde, al menos, el año 2016, según la misma empresa.

Para complementar nuestro análisis, revisamos también las cifras de construcciones de viviendas nuevas (ya sea edificios de departamentos o casas) registradas en los mismos meses por el Registro Único de Vivienda.

A continuación te presentamos los hallazagos:

El registro de construcción de nuevas viviendas en la Ciudad de México tuvo una caída de 45% en 2019, si lo comparamos con los primeros cuatro meses de 2018, al pasar de 618 a solo 342.

También llama la atención que el precio promedio de metro cuadrado de construcción (tanto departamentos o casas) ha seguido subiendo. En tres años, pasó de 16 mil 911 pesos por m2 a 27 mil 396 pesos en 2019, un aumento de 62%.

Demanda a la alza, pocas viviendas disponibles

Horacio Urbano, arquitecto y presidente de Centro Urbano -proyecto de comunicación de temas inmobiliarios-, explicó a Cuestione que esta situación “se veía venir”.

De acuerdo al arquitecto, la demanda por vivienda “ha venido creciendo año con año”, pero la oferta no “lo hace al mismo ritmo”. De acuerdo a cifras del presidente de Centro Urbano, actualmente se tendrían que estar construyendo “más de 40 mil viviendas al año” para cubrir la demanda, pero solamente se realizan “menos de 10 mil”.

Esto provoca que se construyan menos viviendas a mayores precios, afectando más “a las personas con menos ingresos”, que ven más dificultad en conseguir lugar para vivir a precios accesibles.

Esta situación está generando que actualmente “70% de los habitantes de la capital no tengan la capacidad de comprar para vivir en ella”, puntualiza Urbano.

¿De quién es culpa?

Horacio Urbano culpa de este fenómeno al gobierno de la capital, quien desde hace años “no ha planteado un modelo de producción de vivienda” que satisfaga las necesidades de la Ciudad de México.

Para él, la regulación del uso de suelo “está provocando que el costo de construir se eleve, al generar especulación” -respecto a cambios en los permisos de la autoridad-. Además, las leyes “están limitando el uso que se le puede dar al suelo”, lo que no favorece que se cumpla la demanda que existe.

Además, asegura que la nueva administración “asume que todas las constructoras son corruptas”, razón por la cual se han detenido muchas obras y generado incertidumbre en el mercado inmobiliario.

Vivienda social en el olvido

Alejandra de la Mora, Gerente de Vinculación Institucional del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), en entrevista con Cuestione, coincidió, con Urbano en que “esta situación se viene arrastrando desde hace tiempo”.

De igual forma, explica que la causa de este fenómeno se deriva de “la falta de construcción de vivienda social -aquella que busca brindar a la gente de escasos recursos un hogar digno- en la Ciudad de México”.

Resalta que “desde hace mucho tiempo el Infonavit no brinda créditos de bajo costo” dentro de la Ciudad, pues aunque el instituto sí los genera, no hay oferta, lo que hace que se terminen “construyendo en la periferia de la Ciudad”.

Posibles soluciones

Ambos expertos coinciden en que la nueva administración está aún a tiempo de resolver esta problemática, si se toma en serio el asunto. Para Horacio Urbano, el primer paso tendría que ser “elaborar un plan emergente de vivienda para frenar el incremento acelerado de precios”.

Este plan debe alinearse “con un plan de vivienda actualizado, que permita saber cuántas viviendas se requieren y para qué segmentos de la población”, de tal forma que, con participación de recursos privados y de gobierno, se puedan planear viviendas que cubran la demanda que existe en la CDMX.

Además, urge a las autoridades para que detengan las trabas que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) está imponiendo a todas las constructoras y mantenga “una mejor vigilancia” en todo el proceso de construcción que no siga afectando los precios en las viviendas.  

Por su parte, Alejandra de la Mora explica que una posible solución podría ser desarrollar la construcción de vivienda social y plantear beneficios a los inversionistas, que hagan atractivo volcarse a este tipo de edificaciones y le permita a la población de menos recursos adquirir una vivienda digna cerca de sus centros de trabajo, escolares y de recreación.

Otra opción, dice de la Mora, es que el gobierno apoye la vivienda social en renta, algo que ya se hace en otras ciudades del mundo y que permitiría a los trabajadores usar los créditos que otorga el gobierno para alquilar en lugar de comprar.

¿Hasta cuándo dará señales la nueva administración de soluciones a esta problemática? ¿Estaremos aún a tiempo de cambiar la ruta?



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