2021: el año de la esperanza y los grandes retos

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Por fin terminó 2020, el año que transformó por completo la vida de muchas personas. El año en el que cambió cómo nos relacionamos con los demás, pero también cómo trabajamos, estudiamos, consumimos o nos transportamos. 

Y es que el año pasado las crisis se fueron sucediendo una a otra. Empezamos con la de salud que estalló junto con escenas trágicas de hospitales saturados y sin equipo suficiente para atender a todos los pacientes del famoso SARS-CoV-2 que azotó al planeta.

Después siguió la crisis social: lo que al principio parecía que serían dos semanas sin salir de casa se convirtió en meses de confinamiento. Sin darnos cuenta, pasamos casi todo un año encerrados. 

Luego siguió la crisis económica: millones de personas se quedaron sin empleo y otras tantas quedaron en pobreza. 

Y cuando pensábamos que ya íbamos de salida, la situación se puso peor. El recrudecimiento de los contagios en diciembre regresó a la mitad del país a semáforo rojo y a la mayoría a nuestras casas. Y lo anterior seguramente tendrá un nuevo impacto en una economía ya de por sí en problemas. 

El 2020 fue un año particularmente difícil para quienes padecieron de cerca la enfermedad que cambió nuestro mundo. El año pasado, la COVID-19 contagió a más de 82 millones de personas en todo el mundo y terminó con la vida de más de 1,800,000.

En México, las cifras también fueron devastadoras. En menos de un año, la pandemia causó la muerte de más de 120,000 personas, lo cual afectó profundamente a familias que perdieron a alguien querido.

Por todo ello, será imposible recordar 2020 sin pensar en la pandemia y en cómo cambió las reglas de todo lo que hacemos. 

Y así es como 2021 se presenta como un año de esperanzas: las de volver a movernos y relacionarnos como lo hacíamos antes de la pandemia. De que los niños regresen a la escuela y de que la economía se dinamice y las personas puedan recuperar sus empleos.

Sin embargo, 2021 será también, y sobre todo, un año de grandes desafíos. Si todo sale bien, será el año en el que la vacuna acabará con la crisis sanitaria que trastornó nuestras vidas. 

El primer reto está en que, para que todo salga bien, se tendrá que desarrollar una campaña de distribución y aplicación de las vacunas como nunca se ha visto en nuestro país. 

El gobierno se ha puesto el objetivo de que, al finalizar este año, 70% de la población adulta haya sido vacunada. Para lograrlo, tendrá que inyectar a alrededor de 320,000 personas cada día, lo cual implica un esfuerzo de logística, planeación y operación gigantesco. Y tendrá, sí o sí, que coordinarse con la iniciativa privada para lograrlo. Algo que, hemos visto, se le dificulta enormemente a este gobierno.

Otro gran reto serán las elecciones que ocurrirán a mediados de año. Serán, como lo hemos oído en repetidas ocasiones, las más grandes de la historia de México. Y si de por sí es complejo movilizar los recursos que se requieren para organizar un proceso tan grande, combinarlo con los esfuerzos para vacunar a la población lo harán todavía más complicado.

Pero además, serán unas elecciones con una oposición que ha decidido aliarse para no quedar fuera de combate desde antes de empezar la contienda. Una oposición que durante lo que va de este gobierno ha sido prácticamente inexistente. 

Las alianzas de los partidos de la oposición, por un lado, y de los que orbitan alrededor de Morena, por el otro, harán que por primera vez en años, las y los ciudadanos nos encontremos con solo dos opciones en las urnas: un candidato del partido en el gobierno y otro de la oposición en cada puesto en disputa. Una oferta política muy pobre para un país con la pluralidad cultural que tiene México.

El tercer gran reto de 2021 será la recuperación económica. A principios del año pasado, la economía mexicana tuvo una crisis como no se había visto en casi un siglo. Y aunque en los últimos meses hubo una cierta recuperación, estamos lejos de llegar a niveles que permitan a la mayoría de las personas salir de la pobreza.

Además, la crisis económica se agravó porque el gobierno prácticamente no apoyó a la iniciativa privada. Cuando se decidió cerrar todos los sectores que no fueran esenciales para la economía, también se decidió que no se daría prácticamente ningún apoyo a las empresas, ni a las grandes, ni a las chicas. 

Al no haber apoyos fiscales, las empresas tuvieron que seguir pagando sus impuestos sin que hubiera tregua o prórroga. Pero tampoco hubo apoyos crediticios que permitieran pagar la nómina u otros insumos necesarios para seguir operando. Y esa falta de ayuda hizo que miles de negocios y empresas cerraran y, al final, que la economía tuviera la caída más grande en un siglo.

El cuarto gran desafío para México en 2021 será el energético. El apagón masivo que ocurrió el 28 de diciembre y que dejó sin electricidad a, por lo menos 12 estados de la República, dejó en claro que el sistema eléctrico del país es sumamente frágil. 

Al desastre en la generación y distribución de electricidad hay que sumarle lo que ocurre con el petróleo y la gasolina. Y es que no debemos olvidar que en enero de 2019, con la excusa de la lucha contra el huachicol, se cerraron los ductos de gasolina y petróleo y durante semanas hubo desabasto de gasolina en todo el país. 

El desafío energético se hace más grande cuando observamos la deuda que tienen las principales empresas públicas encargadas de suministrar energía al país: entre Pemex y CFE sumaban un adeudo, hasta septiembre del año pasado, de 650,000 millones de pesos.  

El quinto, y quizá más importante de los retos que tendrá nuestro país el próximo año es el de la equidad de género. 2020 volvió a ser un año sumamente violento para las mujeres. Hasta noviembre 3,455 de ellas fueron asesinadas. 888 por el simple hecho de ser mujeres, es decir, sus homicidios fueron clasificados como feminicidios.

Además, un tema primordial para la agenda feminista, la legalización del aborto, ha tenido pocos avances. Solo dos estados, la Ciudad de México y Oaxaca, permiten la interrupción legal del embarazo en las primeras 12 semanas de gestación.

Y en el gobierno no parece haber interés en que esto cambie: el Poder Ejecutivo no ha presentado ninguna iniciativa para despenalizar el aborto a nivel nacional. 

Por todo esto, esta semana en Cuestione estaremos analizando estos cinco grandes desafíos que tendrá México durante 2021. El año pasado, todas las reglas cambiaron; este año, tendremos que aprender a jugar con ellas. 

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