Elecciones 2021: ¿tenemos a los políticos que nos merecemos?

Compartir:

Este domingo tenemos una cita en las urnas. Saldremos a votar para renovar la Cámara de Diputados del país. En algunos estados también cambiará la cámara local, algunas alcaldías y 15 estados cambiarán de gobernador. 

La buena noticia es que, por fin, terminan las campañas electorales. La elección más grande de la historia nos trajo también las campañas más violentas y ridículas de las que se tenga memoria.

El océano de candidatas y candidatos absurdos y sin preparación inundó las redes sociales y nos impidió ver, a lo largo de las últimas semanas, una trágica realidad: no solo fue una campaña sin propuestas. Fue también una muy sangrienta. 

En esta contienda electoral, hasta el 30 de abril habían asesinado a 143 personas. 28 eran funcionarios municipales, 26 aspirantes a elección popular, 17 ex funcionarios, 14 funcionarios federales y estatales, 10 activistas y 5 ex candidatos, entre otros.

El caso más reciente fue el de la candidata a alcaldesa de Moroleón, municipio de Guanajuato, Alma Barragán, de Movimiento Ciudadano. 

Ahora, de acuerdo con el portal La Lista, en Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Guanajuato y Baja California mataron a 48 personas ligadas a la política. Solo 12 de ellas estaban vinculadas al partido en el poder. Los otros 36 eran opositores.

Al parecer, en estas elecciones, los criminales ya han emitido algunos votos. Y eso no puede ser bueno.

La violencia letal que ha ensangrentado estas campañas es solo uno de los problemas de fondo -quizás el más grave, pero no el único- que ha quedado opacado por las mentadas de madre de Alfredo Adame, la celestial voz de Paquita la del Barrio o las ocurrencias patéticas de decenas de aspirantes a un cargo de elección popular.

El otro asunto del que tenemos que hablar es el de la falta de propuestas. En México nos sobran partidos políticos y nos faltan ideas.

Las agrupaciones que buscan el voto en esta elección son: PAN, PRI, PRD, Partido Verde, PT, Movimiento Ciudadano, Morena, PES, RSP y Fuerza por México. Y esos son los partidos políticos nacionales. A nivel estatal hay más… muchos más. Demasiados.

Pues bien, tenemos 10 partidos y, al parecer, cero propuestas. ¿O conoce usted qué propone su candidata o candidato? ¿Sabe quiénes son las personas que aspiran a gobernar su alcaldía o representarla en el congreso federal o estatal? ¿Se sabe los nombres de quienes aspiran a gobernar su estado?

Difícilmente se puede contestar que sí a todas esas preguntas. Si uno vive en la Ciudad de México, por ejemplo, debería conocer los nombres de, cuando menos, unas 20 personas entre aspirantes a alcaldes, diputados locales y federales.

Y de sus propuestas ni hablar.

Las y los políticos de este país se han vuelto especialistas en evadir compromisos, construir ideas o hilvanar políticas públicas. 

Es más fácil atacar al otro, decir que los de antes eran unos corruptos o que hay que salvar a México del supuesto desastre de la actualidad. Pero nadie dice cómo.

Además, han decidido apostar por reciclarse a sí mismos y no por renovarse con profesionalismo. Llenan las boletas con improvisados pero las y los dirigentes siguen siendo los mismos desde hace décadas. 

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional Electoral, ese árbitro costoso que se ha vuelto demasiado protagónico, el próximo 6 de junio podrían votar, en total, más de 94 millones de personas.

¿Cuántos acudirán a las urnas? Es difícil saber. Pero si tomamos como referencia la última elección presidencial, podríamos esperar que acudieran a las casillas unas 56 millones de personas. 

Y esas 56 millones de personas estarían decidiendo el destino de 120 millones. ¿Disparejo, no?

Pues sí, pero si las otras 40 millones no salen a votar, no pueden llamarse a sorpresa. Y aunque la oferta de personajes que aspiran a algún puesto es, por decir lo menos, miserable, no deja de ser responsabilidad de la ciudadanía elegir a sus representantes.

¿Habrá quien cambie su voto por una despensa, una gorra o un pago en efectivo? Seguramente. Pero suele ocurrir que mientras más personas salen a votar, menos efecto tienen las malas prácticas que hacen todos, repito, todos los partidos.

Muchas veces hemos escuchado que los pueblos tienen a los gobernantes que se merecen. En Cuestione pensamos que México, nuestros hijas, hijos, nietas y nietos merecen mucho más de lo que la clase política ofrece en este momento.

Por eso es importante comprometerse con el futuro y, responsablemente, acudir a votar pero bien informado. 

Es responsabilidad de todas y todos.  

Te recomendamos: Dilemas del federalismo


SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

Recibe las noticias más relevantes de México cada mañana, inicia tu día informado.