López Obrador en el centro del debate electoral

Compartir:

- Advertisement -

Por Blanca Juárez, jefa de Investigaciones

Estamos a tres semanas de las elecciones. En 20 días, más de 97 millones de electores podrán emitir su voto para elegir a quien ocupe la Presidencia de la República. Se elegirán gobernantes en nueve estados y, además, en 30 de las 32 entidades federativas se renovarán cargos estatales o municipales.

Pero a pesar de que candidatos y candidatas deberían ser los protagonistas de esta historia el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha encargado de estar en el centro de esta recta final de la contienda. Porque el mandatario dejará el cargo, pero también algunos encargos.  

En febrero de este 2024, a ocho meses de que concluya su administración, presentó al Congreso un paquete de 20 iniciativas constitucionales. Las propuestas van desde disminuir el número de curules en ambas Cámaras, la elección de jueces y ministros, hasta la desaparición de diversas dependencias y organismos.

Dichas iniciativas no fueron discutidas y, a diferencia de lo que acostumbra, tampoco puso mayor empeño para que se hiciera. Quedaron en la congeladora de la Cámara de Diputados con la esperanza de calentarlas en septiembre, con un Congreso de la Unión renovado y, según sus planes, con la mayoría calificada de Morena.

Las reformas de último momento que sí fueron aprobadas una semana antes de que terminara el periodo ordinario de sesiones fueron la Ley de Amparo, la Ley de Amnistía y diversas leyes en materia de pensiones.

Pero, aprobadas o no, las iniciativas generaron un torbellino mediático más que por su contenido, por el momento en que fueron presentadas.

Parecería poco probable que el presidente ignore que sus reformas constitucionales no podrían salir en este periodo. O que aquellas que sí fueron avaladas serán obstaculizadas, una vez más, por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Lo que más bien sucede es que el maestro de la narrativa, del manejo político y de la conversación pública sabe qué temas presentar desde la mañanera y en qué momento para llevar la atención al punto que él ha elegido. Con décadas de aprendizaje con base en vetos mediáticos, aprendió cómo destacar su agenda.

Con el tema de las reformas y otros más, el mandatario busca mantenerse en el centro de la discusión y la percepción pública. Dirige los asuntos a tratar e influye en su narrativa.

Cuando periodistas le preguntan de manera directa sobre asuntos como la violencia, el mandatario comienza una disertación de media hora en la que divaga sobre el combate a la corrupción, el pueblo que ya no se deja engañar y algún prócer histórico sin dar una respuesta concreta.

Si bien lo ha hecho desde el inicio del sexenio, en estos meses todo debe leerse en clave de elecciones. Por lo tanto, temas incluso como el de la publicación de datos personales de María Amparo Casar para denunciar un probable pago y cobro indebido tienen un tiempo político.

Temas trascendentales en la conversación pública están quedando fuera. Uno de ellos es la probable reelección de Donald Trump en Estados Unidos, un factor que sin duda afectará la dinámica política y económica entre ambos países.

Y hay que decirlo, gran parte de la oposición se ha enganchado en esa táctica. La candidata a la Presidencia del PAN, PRI y PRD, Xóchitl Gálvez, se ha centrado más en criticar a Andrés Manuel López Obrador que a Claudia Sheinbaum, candidata de Morena, PT y el partido verde (PVEM).

Es ahí donde podemos observar la estrategia de López Obrador de acaparar la atención para despejarle el camino lo más posible a Sheinbaum, la candidata puntera en todas las encuestas.

Muchos de los frentes que AMLO ha abierto no han tenido un cierre, como las reformas que señalamos antes o los desafíos presupuestarios de un gobierno que gasta demasiado y mal.

En suma, lo que está en juego es también la calidad del debate público. La ciudadanía merece y necesita un debate amplio y profundo sobre las propuestas y políticas que realmente definirán el rumbo del país en los próximos años.

Es necesario que la propia ciudadanía asuma un rol más participativo, que se mantenga informada, que cruce datos y cultive un pensamiento crítico en el que no se ensalce a personajes de un lado ni del otro. Que se miren las estrategias políticas como son y piensen en el país que quieren para el futuro.

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

Recibe las noticias más relevantes de México cada mañana, inicia tu día informado.