Ni el Protocolo de Kyoto ni los Acuerdos de París: países los incumplen sin que nadie los sancione

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La falta de sanciones hace que muchos países no sean lo suficientemente ambiciosos en sus planes de acción para reducir emisiones y adaptar a sus sociedades a los efectos derivados del cambio climático, afirmó Gustavo Ampugnani, director ejecutivo de Greenpeace para México. 

Sin embargo, establecer sanciones concretas o hacer de los Acuerdos de París, por ejemplo, proyectos obligatorios con castigos, es difícil.

“Ya vimos como un acuerdo obligatorio, aunque con metas muy poco ambiciosas como el Protocolo de Kyoto, ni siquiera fue cumplido a cabalidad. Por otro lado, es extremadamente difícil que un acuerdo internacional, aunque fuese obligatorio, tenga sanciones”, explicó el Director de Greenpeace México.

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Como ejemplo de sanciones internacionales, el experto nos señala las impuestas por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que constan de bloqueos económicos. “Pero no creo que esta sea una buena idea para ‘obligar’ a cumplir las metas de París”, agregó.

El Protocolo de Kyoto concluyó su periodo en diciembre de 2020. Fue aprobado el 11 de diciembre de 1997 y puso en funcionamiento la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, comprometiendo a los países industrializados a limitar y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. 

El Acuerdo de París fue creado para sustituir al Protocolo de Kyoto. Se estableció el 12 de diciembre de 2015, están inscritos 189 países y contiene metas individuales para reducir las emisiones y colaborar para adaptarse a los efectos del cambio climático. No hay sanciones establecidas para los países que no alcancen dichas metas. 

México también se sumó a este acuerdo, en el que “de manera ambiciosa, progresiva, equitativa y transparente se mantendría la temperatura global por debajo de los 1.5 grados centígrados. Con el apoyo del conocimiento científico y la innovación tecnológica”, dijo el gobierno mexicano al dar a conocer esta unión. 

La sanción moral

A pesar de que no existe una sanción específica para el incumplimiento de estas medidas internacionales, Gustavo Ampugnani nos dijo que sí hay un tipo de sanción que es de tipo moral y que afecta a la ciudadanía.

“Lo que sí hay es una sanción moral que da la ciudadanía, pues cada vez le facturan más caro a sus gobiernos y a las empresas”, explicó Ampugnani. 

En mayo de 2020, el fallecido científico y premio Nobel mexicano, Mario Molina señaló que nuestro país estaba incumpliendo con el Acuerdo de París, debido a las políticas energéticas implementadas durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que da prioridad a la extracción, procesamiento y uso de combustibles fósiles

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“Todo esto me parece altamente preocupante porque México está comprometido con el Acuerdo de París a dejar de usar combustibles fósiles, no podemos regresar al siglo pasado, además con las crisis que ha habido de petróleo, vamos a tener unos problemas muy serios, eso sí es algo altamente preocupante”, dijo Molina, de acuerdo con el portal Latinus

Estas son el tipo de señalamientos y críticas que pueden comenzar a presionar a gobiernos y corporativos a tratar de respetar los compromisos de cuidado al ambiente.

“Y de lo que se trata es de eso, de elevar esas sanciones morales sobre los incumplidores y descontarles cada vez más esa licencia social con la que cuentan gobiernos y empresas para seguir contaminando”, concluyó el director ejecutivo de Greenpeace en México.

¿La sociedad tendrá aún el poder suficiente para exigir un cambio de este tipo?

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