¿Qué tan real es la amenaza de una Tercera Guerra Mundial?

Compartir:

- Advertisement -

Las tensiones entre los países europeos y Rusia alrededor de la guerra en Ucrania continúan y, en el discurso, parece ser que los líderes mundiales están dispuestos a llevar el conflicto hasta sus últimas consecuencias.

Recientemente, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo que él y los líderes de Alemania, Olaf Scholz, y de Polonia, Donald Tusk, están “decididos a no dejar nunca que Rusia gane”, afirmó que apoyarán a los ucranianos “hasta el final” y establecieron medidas para garantizar que así sea.

Los líderes acordaron que entre las prioridades está la adquisición de más armas en el mercado mundial; ampliar la producción de armamento militar mediante la cooperación con socios en Ucrania; aumentar el apoyo a Ucrania dentro del marco de la Unión Europea y una nueva coalición de capacidades para la artillería de misiles de largo alcance.

Te puede gustar: Bielorrusia, la “última dictadura de Europa”, una pieza clave en el juego de Putin

Pero lo más importante de la postura de estos líderes mundiales es la de no permitir que bajo ninguna circunstancia, Rusia gane la guerra. Claro que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, no se iba a quedar callado y reaccionó diciendo que todo es posible dadas las condiciones del mundo actual.

“Creo que todo es posible en el mundo actual, pero como he mencionado antes, sería un paso hacia una Tercera Guerra Mundial a gran escala, creo que a pocos les interesaría eso. En cuanto a la posición del presidente de Francia, parece que estas tropas desempeñarán funciones secundarias, como la formación de personal militar en Ucrania, el entrenamiento en tecnología occidental y otras funciones similares”, dijo Putin ante la posibilidad de enviar tropas francesas y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a Ucrania.

“Esto se diferencia poco de lo que hacen los mercenarios, además hay presencia militar de países allí, como sabemos. No es algo bueno, especialmente para ellos, ya que están arriesgando sus vidas en cantidades significativas. Al final esta no es nuestra elección. Si alguien quiere distraer de los problemas políticos internos con una retórica exterior agresiva, es un truco conocido y a menudo utilizado en todo el mundo”, sentenció el presidente ruso.

Dos amenazas anteriores

Con todo, la amenaza de una Tercera Guerra Mundial derivada del conflicto entre Rusia y Ucrania no es la primera que vivimos en las últimas décadas. En los años 60 el ex presidente John F. Kennedy, advirtió públicamente el peligro de una guerra nuclear entre las mayores potencias de la época: Estados Unidos y la Unión Soviética.

Te puede gustar: China, factor de equilibrio en la guerra Rusia-Ucrania… aunque quizá no por mucho tiempo

Este episodio que se conoce como la Crisis de los misiles sucedió en octubre de 1962, cuando los consejeros de Kennedy le comunicaron que en las costas de Cuba, soviéticos y cubanos estaban instalando misiles nucleares.

“Cualquier misil lanzado desde Cuba contra cualquier nación en el hemisferio occidental será considerado como un ataque de la Unión Soviética contra Estados Unidos, requiriendo una respuesta retaliatoria completa contra la Unión Soviética”, amenazó Kennedy en aquel momento. 

Como era de esperarse, tras el fatídico anuncio las tensiones se dispararon; la ciudadanía de Estados Unidos recurrió a las compras de pánico y construyeron refugios antibombas para protegerse en caso de que las amenazas se hicieran reales. La idea de una guerra nuclear a gran escala era una posibilidad real. 

El gobierno de Estados Unidos declaró un bloqueo para evitar que más armamento llegara a Cuba y el gobierno de la isla, entonces liderado por Fidel Castro, desplazó 300,000 militares y se preparó para una posible invasión.

Durante las negociaciones entre el presidente estadounidense y el líder de la Unión Soviética, Nikita Jrushchov, se puso en la mesa el desarme de los misiles en Cuba a cambio de no invadir la isla caribeña y en reciprocidad, Estados Unidos retiraría los misiles Júpiter que tenía en Turquía, evitando así una catástrofe que estuvo a punto de suceder.

Aunque llegaron a un acuerdo y no se desató en ese momento la Tercera Guerra Mundial, la relación entre la Unión Soviética y los Estados Unidos quedó más tensa que nunca. La idea de un apocalipsis atómico fue, por muchos días, un temor real.

Hubo una segunda ocasión en la que se estuvo cerca de un conflicto nuclear. Esto fue durante la Guerra Fría, en septiembre de 1983, cuando los sistemas de alerta temprana de la Unión Soviética detectaron un ataque con misiles desde Estados Unidos.

El oficial que hacía la guardia ese día, Stanislav Petrov, es conocido como el hombre que salvó la tierra de un desastre nuclear, porque al desconfiar del sistema de alerta, previno un contra ataque de respuesta de la Unión Soviética contra Estados Unidos al no avisar a sus superiores de la presencia de misiles que, según su conocimiento e instinto, podrían tratarse de un error. Y así fue.

Más tarde, ese mismo 1983, le siguió otro episodio al que se le conoce como “el susto de guerra” (War Scare 1983), cuando la OTAN realizó un ejercicio que simulaba la escalada a una guerra nuclear en un conflicto europeo entre Occidente y la Unión Soviética llamado Able Archer, pero los soviéticos consideraban que más que un ejercicio militar, era una fachada para un ataque inminente, por lo que las alertas estaban encendidas. 

En esta ocasión, el gobierno de Estados Unidos y el de la Unión Soviética también lograron calmar los ánimos y detener el desastre que implicaba un ataque nuclear en cualquiera de los flancos. Pero en todos los casos el peligro estuvo demasiado cerca.

La escalada en 2024

Lo que estamos viendo en 2024 con la narrativa bélica en Europa, las tensiones con Rusia y la guerra en Ucrania tienen una parte de retórica, pero el riesgo de que se desate una masiva guerra internacional es real, nos dijo Arlene Ramírez Uresti, doctora en Relaciones Internacionales y académica de la Universidad Iberoamericana.

“Hay que leer otras señales, por ejemplo la expansión del territorio de la OTAN al integrar a los últimos miembros, cercar el territorio de Europa y cerrar las salidas de Rusia hacia Europa occidental. Esa es, quizás, la amenaza más latente”, nos dijo.

“Más allá de la retórica de Putin, hay elementos que nos pudieran llevar a pensar que una escalada, un error de cálculo, una ligera transgresión de las líneas fronterizas internacionales pudiera detonar una respuesta (…). En los estatutos de la OTAN está justamente el mecanismo de defensa militar para la protección de los territorios de Europa occidental y de los países aliados. Ahora sí que ‘tocan a uno y nos tocan a todos’”, detalló Ramírez Uresti.

Eso es lo que pudiera detonar una Tercera Guerra Mundial, consideró la especialista y añadió que ya hay indicios de que esto pudiera escalar, como el envío de tropas multinacionales que ya están presentes en la guerra de Ucrania, así como insumos y financiamiento.

Lo que haría falta para que este escenario se vuelva real es que la guerra llegue al territorio de Europa occidental, al de la OTAN, resaltó la internacionalista. El escenario internacional y las múltiples elecciones que se están viviendo en 2024, incluída la cuestionada reelección del presidente ruso Vladimir Putin en marzo de 2024, ponen un acento en la fuerza que cada bando está teniendo en su narrativa. 

Aunque la historia nos dice que pueden ser simples amenazas, no hay nada que nos garantice que esa posibilidad no se dé en un futuro, al contrario parece cada vez más cercana.

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

Recibe las noticias más relevantes de México cada mañana, inicia tu día informado.