No sólo la COVID-19 ha provocado la desconfianza de la IP en México

Compartir:

Si hay algo que se requiere para reactivar la economía, en medio de la crisis económica por la COVID-19, es la inversión. 

Pero, para que una o un empresario decida invertir su dinero en México necesita tener la confianza de que recuperará su inversión y ganará más dinero con ella. ¿De qué depende? De cómo se ve la economía en la actualidad, pero también de cómo se prevé que esté en el futuro. 

La economía de México no ha crecido desde el tercer trimestre del año pasado y la pandemia por la COVID-19 ha profundizado la crisis. Eso se refleja en los bajos niveles de la confianza empresarial.

Te va interesar leer: El PIB sufrió su quinta caída trimestral anual consecutiva. ¿Qué significa?

En noviembre, los tres sectores económicos acumularon muchísimos meses (hasta 25) con niveles por debajo del nivel óptimo de confianza empresarial, que es de 50 puntos, reportó el INEGI:

¿Cómo entenderlo?

“Si el nivel de confianza está por arriba de los 50 puntos es que hay expansión, hay crecimiento y si está por debajo de los 50 puntos, significa que hay contracción. Entre más cercano a cero se habla de más desconfianza o recesión”, nos explicó José Luis de la Cruz Gallegos, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC).

Si comparamos los niveles de confianza del mes de noviembre de 2020 con los reportados en octubre, vemos que en los tres sectores hay un ligero incremento. Es decir, que en el mundo empresarial se está recuperando la confianza poco a poco.

Pero si comparamos esas cifras con las reportadas en el mismo mes del año pasado -noviembre de 2019- se observa que la confianza empresarial de los tres sectores disminuyó. Sí, en mayor medida por la crisis económica acentuada por la pandemia de COVID-19, pero ese no fue el único factor.

Acciones del gobierno, ¿en contra de inversionistas? 

Desde que inició el mandato del actual presidente, Andrés Manuel López Obrador, el sector empresarial no ha estado contento con algunas decisiones del nuevo gobierno, como la cancelación del aeropuerto de Texcoco.

En noviembre de 2019 reportamos que la Inversión Fija Bruta acumuló siete caídas consecutivas, a tasa anual. Una señal de que, meses atrás, “había un bajo nivel de confianza empresarial e incertidumbre”, nos dijo Ana Gutiérrez, economista y analista del colectivo México, ¿cómo vamos?

Especialistas, como Gutiérrez, advirtieron que “si los empresarios no sienten que sus inversiones van a ser redituables y no ven que el ambiente mejore en el país, eso se va a reflejar en el nivel de inversión”.

La cancelación de la construcción de una planta cervecera en Mexicali –después de una consulta pública en la que participó sólo el 4.6% del electorado de la ciudad– fue una acción más que desincentivó la confianza de los empresarios.

Al respecto, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señaló que el gobierno estaba empeñado en destruir la posibilidad de generar la confianza en los inversionistas nacionales y extranjeros, ya que “la decisión de negar los permisos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) a la empresa fue arbitraria, autoritaria y unilateral”. 

Cabe destacar que Semarnat le podría negar los permisos ambientales de construcción a la cervecera, por instrucción del presidente. López Obrador argumentó que “por voluntad de los ciudadanos, se decidió que no operará (la planta) en Mexicali, Baja California”.

Te va interesar leer: Si México pierde su grado de inversión, ¿en qué nos afecta?

Eliminar el outsourcing no abonaría a la inversión

López Obrador planteó desaparecer el outsourcing, o subcontratación, argumentando que “no ha estado exento de prácticas abusivas o simuladas en perjuicio de los derechos de los trabajadores y que, además, disminuyen las obligaciones de los patrones”.

Sin embargo, su eliminación “puede afectar de manera importante la competitividad, la inversión y la confianza de los inversionistas”, declaró a Forbes, Adrián Sada Cueva, presidente de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León (Caintra).

Además, el sector privado advirtió que “se perderían cinco millones de empleos y diversas empresas dejarían de invertir en el país”, reportó el diario La Jornada

Incluso, Gricha Raether y Larry Rubin, representantes de los partidos Demócrata y Republicano de Estados Unidos, declararon que eliminar el outsourcing podría afectar intereses de empresas estadounidenses asentadas en territorio nacional.

Hasta ahora, el sector privado no ha convencido a las autoridades de las consecuencias de eliminar el outsourcing, dijo, en conferencia virtual, Carlos Salazar Lomelín, presidente del CCE.

Salazar Lomelín agregó que eliminar de tajo una práctica que si bien fue mal utilizada por algunos, es tumbar árboles: “Dices, no jodan. En vez de quitar las manzanas podridas, talan el árbol y nos quedamos sin nada”. 

De acuerdo con José Luis de la Cruz, lo que habría que hacer es “ver quién ha cometido abusos (con la subcontratación) y no cumple con ley laboral […] El punto de partida deben ser los derechos laborales, pensiones, buenos salarios, etc. Partir de que debe haber regulación  adecuada del outsourcing, para que las empresas puedan usarlo para ser más eficientes y competitivas pero considerando los derechos de los trabajadores”.

Te puede interesar leer: Demócratas y Republicanos alertan a México: eliminar outsourcing es muy preocupante

Las expectativas no son tan alentadoras

Las expectativas empresariales –opinión sobre la situación económica futura de las empresas– se han incrementado, aunque muy poco, en los últimos meses de 2020.

En el sector construcción se registró un aumento de 1.7%, en noviembre de 2020, con respecto a noviembre de 2019. Los sectores manufacturero y comercio sólo crecieron 1% y 0.1%, respectivamente, reportó el INEGI

“Para que continúen creciendo las expectativas empresariales, primero, debe haber acuerdos, diálogo con las y los empresarios. Las inversiones deben avanzar sobre canales institucionales y, por último, que se tengan tasas positivas de crecimiento”, mencionó De la Cruz Gallegos, en entrevista con Cuestione.

Esfuerzos gubernamentales insuficientes

Durante la pandemia, el gobierno federal no aplicó muchas medidas en favor de empresarios y trabajadores, comparado con otros países. Fueron las entidades federativas quienes decidieron qué tipo de apoyos otorgar.

Hasta hace poco, la Secretaría de Hacienda anunció un plan de inversión en el que se contemplan 68 proyectos por 525 mil millones de pesos, para la primera y segunda parte del plan. Esta última contempla 29 proyectos para infraestructura energética, de medio ambiente, de agua y saneamiento, comunicaciones y transportes.

“Si bien todo lo que impulse acuerdos o proyectos de inversión concretos, con reglas claras, puede generar confianza e inversión. Ese tipo de proyectos deberían ser más, ya que las necesidades regionales son muy amplias”, nos dijo el director del IDIC.

De la Cruz Gallegos agregó que “el país tiene tal rezago económico, que se requiere de más inversión; al menos el doble de lo que se ha anunciado”, declaró.

¿Hasta cuándo habrá mejores niveles de confianza para que los empresarios perciban que es  buen momento para invertir? 

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

Recibe las noticias más relevantes de México cada mañana, inicia tu día informado.