Nueva evidencia sugiere que el contagio de la COVID-19 en escuelas es casi nulo

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La pandemia por la COVID-19 no solo ha sido la causa de más de 152,000 fallecimientos y la peor crisis económica que haya vivido el país en el último siglo. También está impactando negativamente el tiempo que las niñas, niños y jóvenes dedican a tomar clases.

Susan W. Parker, investigadora y profesora afiliada al Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), presentó recientemente una investigación que muestra evidencia de que el confinamiento provocó una caída en el tiempo promedio que la juventud dedica a estudiar, cayendo ocho horas en comparación a los niveles que se observaban antes de la pandemia.

Es decir, que mientras que en el primer trimestre de 2020 las niñas, niños y jóvenes dedicaban alrededor de 25 horas a la semana a estudiar, durante el confinamiento este tiempo se redujo a 17 horas. Además no encontró evidencias de que la situación cambie por el género o por la zona donde viven -si es rural o urbano-. Todos los jóvenes están estudiando menos.

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A pesar de esta situación, las autoridades educativas del país mantienen su postura respecto a su programa Aprende en Casa -el cual brinda clases y transmite contenidos de libros de texto en línea, a través de televisión abierta y el canal de YouTube de la Secretaría de Educación Pública– bajo la idea de así evitar más contagios de la COVID-19.

Pero evidencia reciente, de estudios realizados tanto en Estados Unidos como en Europa e Israel, fue retomada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y muestra que la propagación del virus en escuelas que operan presencialmente, pero con medidas de distanciamiento y usos de cubrebocas, es casi nula.

Incluso los análisis de la CDC no encontraron evidencia de que las escuelas transmitan la COVID-19 entre los alumnos y el personal escolar a tasas más altas que las observadas en otros lugares con menores personas contagiadas.

“La conclusión aquí es que con los esfuerzos de prevención adecuados (…) podemos mantener la transmisión en las escuelas y los entornos educativos bastante baja”

Margaret A. Honein, investigadora

Precauciones que se deben tomar en cuenta

Sin embargo, los investigadores advierten que es necesario que las escuelas adopten medidas para mitigar los riesgos de contagio, las cuales van desde requerir el uso de cubrebocas obligatorio, establecer una distancia obligatoria de 1.8 metros entre alumno y alumno, así como pruebas de detección para identificar personas asintomáticas, y mayor ventilación de aire.

También señalan que las escuelas tendrían que evitar los deportes que no se realicen al exterior, así como otras actividades extracurriculares que no permiten el distanciamiento y el uso de cubrebocas.

Por estos motivos es que los investigadores también exhortan a los CDC a publicar, con base en esta nueva información, nuevos lineamientos que especifiquen exactamente lo que se necesita, ya que las escuelas alrededor del país actualmente ejecutan diferentes medidas.

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Mientras esto sucede en Estados Unidos, en nuestro país las autoridades educativas y sanitarias mantienen sin cambios la estrategia de educación durante la pandemia, que ya está causando que las y los niños pierdan horas valiosas que podrían dedicar a su futuro.

Además, por no basar el manejo de la pandemia en la aplicación de pruebas masivas en la población -como lo dimos a conocer en esta nota– el gobierno actual no cuenta con información suficiente y precisa para realizar investigaciones de este tipo.

Con la nueva evidencia científica, ¿habrá cambios importantes en la estrategia educativa durante la pandemia?

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