¿La cultura popular reproduce la violencia contra las mujeres?

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Todo elemento cultural generado por la sociedad puede ser apreciado y contemplado, incluso, discutido en el caso de que intervenga con alguna de las libertades del resto de la población. Sin embargo, no puede ser cancelado o reprimido, por un principio de libertad de expresión, nos explicó Felipe Gaytán, investigador y académico de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de La Salle.

Estas expresiones de violencia de género se encuentran en muchas manifestaciones artísticas como la música y el cine, que son reflejo de la realidad cotidiana, y consecuencia de lo que se vive en ella

De acuerdo con el especialista, estas manifestaciones deben ser objeto de análisis y crítica, sobre todo, para conocer los temas que ocupan y preocupan a una sociedad

Es por ello que Gaytán, junto con otros sociólogos y expertos de distintas universidades alrededor del mundo, han puesto a discusión los contenidos de géneros musicales como el reguetón y las temáticas que son desarrolladas en películas y series de televisión, no sólo en la actualidad, sino desde que estos productos fueron de consumo masivo.

Para saber más: La resistencia de las mujeres más allá del 8M

“Hoy Pedro Infante sería una bestia terrible”, dijo el crítico mexicano de cine, Rafael Aviña, al diario El Financiero, con motivo del cumpleaños de uno de los actores más famosos de la Época de Oro del cine mexicano.

¿Los motivos? Sus películas promovieron la violencia contra las mujeres en todas sus formas. Generaciones de hombres y mujeres han reproducido estas conductas hasta nuestros días, con graves consecuencias.

“En estas cintas y en todas las películas en general, existe este papel de la mujer un poco desvalida, esperando que llegue alguien y la rescate, o enamorándose de aquel hombre viril y fuerte que la vaya a rescatar o que la enamore. Siempre hay esta dependencia de la mujer hacia el hombre”, nos dijo el especialista de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de La Salle.

Para el sociólogo, el cine, la música y en general, la cultura popular de las últimas cuatro décadas está reproduciendo perfectamente los estereotipos heredados de las películas de los años 40. Incluso a nivel global, ya que estos modelos los podemos encontrar en la industria cinematográfica de cualquier país.

A lo largo del tiempo, explica Felipe Gaytán, lo que podemos ver es que sí se ha manejado un estereotipo de la mujer, pensando en que ella es básicamente delicada. Esta idea de feminidad, delicadeza, amor y empatía, que siempre es la que resguarda el hogar, o la familia.

Pocas veces se le ha proyectado fuera del hogar como trabajadora o como una mujer multifacética. Y cuando se le proyecta así siempre se le agregan vínculos con el hogar, o sea, nunca se desliga una cosa con la otra”, agregó Gaytán.

Capitana Marvel, al rescate

Carol Susan Jane Danvers -el nombre de Capitana Marvel en el cómic-, apareció por primera vez en la década de los 60 dentro de esta historieta de la casa editora Marvel. Un par de años después se convirtió en la superheroína más poderosa de la saga de Avengers. Una consecuencia de la liberación sexual y de la lucha por los derechos reproductivos de las mujeres durante esa época.

Lo interesante, nos dice Felipe Gaytán, es cuando estas heroínas llegaron a la pantalla de los cines y ahora, de los servicios de streaming, como Netflix. Cuando se dio todo un movimiento en las grandes industrias del entretenimiento para empoderar personajes femeninos.

“Verás, esto incluye todas las películas en las que aparecen superheroínas, estoy hablando de Capitana Marvel y de otros personajes en televisión, como la Mujer Araña y otras más”, detalló.

El sociólogo considera a este como un movimiento contracultural ante el estigma de la mujer, a pesar de que en la vida cotidiana seguimos reproduciendo este tipo de esquemas. 

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Una defensa feminista del reggaetón

“En el caso de la música, siempre vamos a ver estas canciones que le llaman románticas o de pareja”, nos dijo el sociólogo respecto al segundo elemento más importante de la cultura pop: la música.

De acuerdo con el experto, en estas canciones -de cualquier género, incluyendo el rock que representó un movimiento contracultural durante varias décadas-, siempre se habla de una relación amorosa entre un hombre y una mujer, en la que la parte activa siempre la lleva el género masculino. La mujer se vuelve pasiva en este sentido.

Felipe Gaytán nos explicó que la mujer que desprecia y que hace sufrir al personaje central, el hombre, son elementos que inundan a la mayoría de las letras de todos los géneros y que además ocupan las listas de música más famosas del mundo. 

“Lo interesante ha sido el fenómeno del reguetón en los últimos años”, afirma el sociólogo.

El reguetón es, en un 99% de sus letras, machista, sexista y en casos extremos, misógino. Un género que fue detestado por grupos feministas desde hace cinco o seis años, cuando las disqueras de Colombia y todo el Caribe inundaron el mercado con este nuevo ritmo y todos sus subgéneros, como el Trap.

“Entonces el reguetón lo que hace y se le ha criticado, es el trato que ha dado a la mujer, considerándola como un objeto sexual y bueno, en ese punto de vista moral y de los valores, uno podría empezar a tomar partido”, nos dice el sociólogo.

Pero desde hace un par de años, las mujeres tomaron el reguetón y lo hicieron suyo, con el fin de convertirlo en un estandarte de la liberación sexual, financiera y social de las mujeres.

Un estudio realizado por la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona y la Universidad Pompeu Fabre, de Barcelona, en 2019 y 2020, ha concluido que las mujeres y, cada vez más intérpretes hombres, están rompiendo la tendencia machista con la aparición de jóvenes que han dado un giro a estos mensajes a través de sus letras que contienen un fuerte componente feminista.

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El entrevistado nos explicó que estuvo presente en una reunión de organizaciones de derechos sexuales y reproductivos, donde las feministas reivindicaron los derechos de las mujeres ante exponentes de este género musical, con el fin de destacar el papel de la libertad de la mujer en este juego de expresión simbólica. 

“Lo que podemos encontrar es este fenómeno donde se hace énfasis en la mujer, en sus atributos físicos y sobre todo, en la forma de seducir y sus actitudes, que tiene que ver con su propia feminidad. Ellas rompen con el esquema o rompen con el estilo del pop que ya habíamos mencionado”, dijo.

Uno de los ejemplos de este nuevo reguetón es la melodía “Downtown” de los intérpretes Anitta y J Balvin, producida en 2017. 

En este caso, la mujer ya no es la que seduce o hace sufrir al protagonista, ahora es la protagonista y en el reguetón toma un papel principal. Es decir, es ella la que decide, libera su cuerpo y se coloca como el centro de la canción, según nos explica Gaytán.

El investigador de La Salle concluyó que para combatir estos estereotipos, se deben de discutir y cuestionar, no sólo por las mujeres, sino por la sociedad en general.

Es el inicio del Siglo XXI, ¿ya podemos hablar abiertamente de estos temas en la música y el cine?

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