Licencia de maternidad: el derecho que llegó demasiado tarde para algunas futbolistas

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Por Shelma Cerrillo y Samantha González

“Tenía un mes de embarazo y se lo comuniqué a Carlos Araujo, director técnico de Flor de Patria, y se molestó muchísimo. Me dijo que no podía continuar en el equipo”, declaró Rayveliz Hernández, en un audio, a la Asociación Única de Futbolistas Profesionales de Venezuela (AUFP Venezuela).

Hernández tenía 24 años, en 2017, cuando la despidieron del Club Flor de Patria, de la Superliga Femenina de Futbol de Venezuela. ¿La razón? Estar embarazada. Después de anunciar al equipo que esperaba un hijo, rescindieron su contrato e, incluso, le pidieron que devolviera la indumentaria con la que jugaba. 

En abril del 2018, la Cámara de Resolución de Disputas de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) falló a favor de su ex club y dio por legal que terminaran el contrato de Rayveliz, por estar embarazada. 

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La FIFPro, el sindicato internacional de futbolistas, se mostró en contra de esta resolución: 

“Los reglamentos del futbol para el femenino sobre cuestiones que incluyen el embarazo, no se han desarrollado de manera uniforme a nivel global. La decisión que ha tomado el tribunal sienta un precedente muy preocupante para el futbol femenino”.

A tres años de que sacaran a Rayveliz de las canchas, por decidir formar una familia, la FIFA propuso que las jugadoras gozarán, por maternidad de:

  • Derecho a un periodo de 14 semanas de descanso, como mínimo. En ese periodo, la futbolista percibirá dos terceras partes de su salario. 
  • Regreso al trabajo con apoyo médico continuo y un lugar adecuado de lactancia.
  • Inscripción extemporánea excepcional a su torneo, al regreso de su baja por maternidad. 
  • Continuar entrenando con asesoramiento de personal médico independiente.

En caso de que un club termine un contrato porque la jugadora esté, o quede embarazada, será considerada causa injustificada de despido. Se deberá abonar una indemnización a la jugadora y el club será acreedor de sanciones deportivas y una multa, se lee en el comunicado de la FIFA

¿El futbol por encima de la ley?

Rayveliz pudo demandar al club Flor de Patria con base en la Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadoras y Trabajadores de Venezuela, artículo 335, donde se determina que lo cometido por el tribunal deportivo fue ilegal:

“La trabajadora en estado de embarazo gozará de protección especial de inamovilidad desde el inicio del embarazo y hasta dos años después del parto, conforme a lo previsto en la ley […]”. Lo que también implica que la mujer no podría ser despedida en los siguientes dos años.

“En ese momento me fui desanimada, no tanto porque me hayan despedido, sino porque me quitaron lo que me gané con tanto sacrificio. Hasta los tacos me los quitaron”, agregó en la cinta Hernández.

En Venezuela, las mujeres que laboran y se embarazan tienen derecho a un descanso de seis semanas previas y 20 semanas después del parto, de acuerdo con la Ley Orgánica del Trabajo.

En México no nos va tan bien…

En nuestro país, la licencia de maternidad es de seis semanas antes y seis semanas después del parto; 12 semanas en total. Se puede transferir hasta cuatro de las seis semanas de descanso previas al parto para después del mismo, de acuerdo con la Ley Federal del Trabajo.

En México hace falta que se ratifique el convenio 183, sobre la protección de la maternidad, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el que se recomienda una licencia de maternidad de 14 semanas, como mínimo; tiempo acatado en la propuesta de la FIFA.

El número de semanas de licencia remunerada por maternidad en México se encuentra por debajo del promedio de la OCDE (19.1 semanas). Además, México está en el cuarto peor lugar entre los países de la OCDE, sólo por encima de Estados Unidos (cero semanas), Portugal (seis semanas) y Australia (seis semanas). 

¿Por qué no existieron antes las reglas de la FIFA? 

Las nuevas reglas de la FIFA no sólo le habrían servido a Rayveliz para no interrumpir su carrera futbolística, también a Nataly Cárdenas, quien jugó en la Liga MX Femenil para Pachuca y, posteriormente, para León, en 2017.

En febrero de este año documentamos, junto con el portal de futbol Apuntes de Rabona, cómo Nataly tuvo que decidir entre dedicarse a la maternidad o seguir siendo una futbolista profesional.

Nataly nos dijo que su contrato “no tenía ninguna cláusula acerca del embarazo”; sin embargo, no lo renovó con las tuzas de Pachuca. Un año después le abrieron las puertas en el club León, donde sólo disputó un torneo.

Desde entonces, Nataly –quien cuestionó en redes sociales por qué no apareció antes la regla de maternidad de la FIFA– no ha encontrado otro lugar en el primer circuito femenil pero ha seguido entrenando para volver a pisar el pasto profesional.

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No son casos aislados

Aunque el caso de Rayveliz es el explícito de los contratos con cláusulas “antiembarazos”, en equipos femeniles de futbol, no es un hecho aislado.

En España, por ejemplo, también forzaban a las jugadoras a firmar con clubes que no les permitían quedar embarazadas y arriesgaban su estancia en el equipo en caso de estarlo.

“El embarazo estaba junto a otras causas por las que podía quedar sin efecto el contrato, como hacer deportes de riesgo o incumplir normas de tipo disciplinario”, comentó Mariajo Pons, ex portera del Espanyol, al diario El Mundo.

“El hecho de que el embarazo sea una causa de despido es una violación del derecho a la no discriminacion, del derecho a la igualdad, del derecho de acceso a oportunidades”, dijo Angélica González Vega, abogada y defensora de derechos humanos, en entrevista con Cuestione y Apuntes de Rabona.

Por otro lado, El Periódico, de España, habló del caso de Jennifer Volpe, ex jugadora profesional del UD Tacuense, equipo de la primera división, en 2016. Jennifer aprovechó una lesión en la rodilla para ser madre, debido al tiempo de rehabilitación que necesitaba.

A pesar de que Jennifer no fue despedida, ocupó el tiempo que pasó fuera de la cancha para ser mamá: 

“Si no llega a ser por esa lesión, hubiera esperado porque estaba en mi mejor momento deportivo. Pero me arriesgué y aquí estoy”, agregó para AS

Sin embargo, a los dos años de convertirse en madre, la jugadora decidió dejar el futbol debido a que era difícil sobrellevar su vida como madre y sus entrenamientos y partidos.

España se adelantó, obligadamente, a la FIFA 

En octubre de 2019, las jugadoras de la Liga Iberdrola, de España, se fueron a huelga en búsqueda de permisos por maternidad y otras mejoras de las condiciones laborales de las deportistas, como un aumento de salario. Fue hasta agosto del 2020 cuando se publicó el convenio colectivo que ve por las jugadoras en caso de estar embarazadas.

En el oficio se señala que la futbolista podrá elegir, durante su última temporada de contrato, entre renovar su relación contractual por una temporada más, bajo las mismas condiciones que tenía antes de su pausa, o la no renovación

Además, se integró un apartado de la conciliación entre la vida profesional y la familiar, en donde expresa: “Las partes se comprometen a desplegar sus mejores esfuerzos por adoptar medidas acordes para conciliar”.

A pesar de eso, el escrito no especifica los periodos de lactancia que tendrían las jugadoras en caso de tener un hijo o hija.

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¿Por qué tener que elegir?

Varias futbolistas han tenido que elegir entre ser profesionales y ser madres. Pero las oportunidades no son las mismas para todas, ni todos.

“Las mujeres no tienen que optar por trabajo o cuidado de la familia, no puede seguir pasando eso. Hay que impulsar licencias de maternidad y de paternidad; de cuidados. Debo poder solicitar un permiso para cuidar a mi hija o hijo y eso no debería implicar un despido, porque a veces no les dejan de otra y tienen que renunciar”, nos dijo González Vega

Además, “en México también hace falta que se ratifique el convenio 156 sobre los trabajadores con responsabilidades familiares, de la OIT, lo que podría ayudar a que se homologue la ley entre hombres y mujeres. Eso aumentaría la licencia de paternidad, que solo es de cinco días (en nuestro país); igualaría las oportunidades entre hombres y mujeres”, agregó Angélica González Vega.

Mientras tanto, habrá que esperar a que las reglas propuestas por la FIFA, sobre maternidad, se sometan a aprobación ante el Consejo de la FIFA, en este mes de diciembre. De aprobarse, las reglas se pondrían en operación en 2021, 30 años después de que se disputara el primer mundial de futbol femenil.

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