La historia del brutal ataque a la ONG que libera a personas del crimen organizado

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En la madrugada del domingo 6 de diciembre, a las 5:30, un auto se detuvo frente a las oficinas de la organización no gubernamental Cauce Ciudadano, en la Alcaldía Gustavo A. Madero, de la Ciudad de México. 

Descendieron al menos cuatro personas, arrastrando a un hombre y una mujer. Los colocaron en la banqueta, junto a la camioneta que usa la ONG para desplazar a su personal. Les rociaron un líquido y les prendieron fuego.

El incendio rápidamente alcanzó a la camioneta, que tuvo una explosión. Esto alertó al miembro del equipo de Cauce que vigila las instalaciones, y dio de inmediato aviso a las autoridades y al presidente de la Organización, Carlos Cruz.

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Eran las 5:45 cuando Cruz llegó al lugar. “Era un espectáculo dantesco”, dijo en entrevista con Cuestione. En minutos, había un operativo policiaco en la zona, pero no se detuvo a ningún sospechoso.

Cruz explica que la situación era impactante. “Ver que hay dos personas que se siguen quemando, dos personas que siguen con fuego; que están intentando los bomberos apagar el vehículo y también apagar los cuerpos… nos encontramos con esa escena del siglo XV. Pero no, es el pleno siglo XXI, en la Ciudad de México, una de las más pobladas del mundo”.

Las víctimas, que en apariencia ya estaban muertas al momento de ser calcinadas, mostraban signos de tortura. Su identidad sigue sin ser determinada. La primera demanda de Cauce a las autoridades es “queremos conocer la identidad de las personas que perdieron la vida y que fueron incineradas frente a nuestro local; porque son una mujer y un hombre que tienen nombre, que tenían sueños, que eran una realidad”.

Las razones del ataque

Cruz especula que el motivo del ataque responde directamente al trabajo que hacen en Cauce Ciudadano, ya que afecta a grupos del crimen organizado, pandillas y personas involucradas en la trata de personas.

“Tenemos alrededor de estos 20 años trabajando en los barrios, las escuelas, las 106 penitenciarias. Unas 250,000 personas han sido atendidas por nosotros en estas dos décadas”, nos explica.

El presidente de Cauce Ciudadano dice que, para su ONG, una de las cosas más importantes en los últimos dos años es que “generamos un trabajo con una unidad de búsqueda de personas con vida. Son un grupo de personas capacitadas y entrenadas por Cauce para buscar en las primeras 36 horas a las personas cuando desaparecen, poniendo foco en adolescentes y mujeres que son secuestradas, traficadas, con intención de explotación sexual. Hemos rescatado a varias personas en esas condiciones”. 

Así, especula sobre tres principales motivos por los que fueron atacados. En primer lugar, dice, “el trabajo en territorio genera mucha información, y la información muchas veces que se genera tiene que ver con los vínculos políticos o con los vínculos empresariales del crimen organizado”. 

Además, están afectando los intereses de ciertos grupos criminales. “Hace dos meses y medio me tocó personalmente ir a rescatar una niña a Nuevo Laredo, Tamaulipas, de las manos del crimen organizado. Entonces, por ahí me parece que es una de las primeras posibilidades”.

Otra lectura que tienen es que se trató de una provocación para que tengan una confrontación con el Estado. “Lo que menos buscamos es la confrontación, pues tenemos que tener algún tipo de articulación con las estructura estatales, que nos permitan seguir haciendo el rescate y el trabajo con las personas”. 

Pero hay una tercera posibilidad, que es que busquen mermar la confianza de las personas que están tratando de rescatar. “Un ataque como éste amedrenta el trabajo de una institución como la nuestra, pero también amedrenta a las personas que quieren y piden ayuda a la organización. La gente se pregunta cómo me voy a acercar a una organización a dónde fueron a quemar cuerpos”. 

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México, país de alto riesgo para los activistas

El acto de intimidación contra Cauce Ciudadano no es, sin embargo, excepcional. En 2019, México ocupó el cuarto lugar en asesinatos de defensores de derechos humanos a nivel mundial, con 24 casos; 68% de éstos fueron en contra de defensores y defensoras del medio ambiente y el territorio, según muestra el informe mundial de Front Line Defenders.

Al menos 35 personas defensoras de derechos humanos han sido asesinadas durante la administración de Andrés Manuel López Obrador, además de que se mantiene la política del Estado de violentar o intimidar a quienes defienden la tierra o luchan a favor de defender derechos, como documentamos en esta nota

De acuerdo con un informe del Comité Cerezo, una organización dedicada a la protección de los derechos humanos, que abarca de junio de 2019 a mayo de 2020, hubo 249 detenciones arbitrarias de activistas, incluso en la CDMX.

El caso de Cauce Ciudadano es particularmente delicado, ya que son una organización que interviene en territorios y afecta de forma directa a los grupos que se dedican al crimen. 

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El impacto del ataque

En un comunicado, la ONG acusó que era un acto de amedrentamiento. Cruz nos explica que ya habían sufrido intimidación antes, pero nunca a este nivel. Y admite que sí ha tenido un impacto en su personal, ya que “estamos viviendo la probabilidad de que algunas compañeras y compañeros presenten daño psicosocial o daño psicológico que tiene que ser atendido; pero después está el miedo. Y el miedo, al final de cuentas, en muchos casos paraliza. Pero también queremos decir que tenemos herramientas”. 

Y, al final, recuerda sus propias fortalezas. “Somos una organización de barrio, que viene del barrio y que la dureza del propio barrio a veces nos da una estructura resiliente para poder afrontar lo que está pasando”.

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