En sus marcas, listos… ¡a votar!

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El Proceso Electoral 2020-2021 ya comenzó y lo hizo con polémica, en medio de una emergencia sanitaria y una crisis económica que apenas empieza. Y que bueno que el ejercicio de la democracia no se achique ante la adversidad, por el contrario, que se yerga la vida ciudadana. Poder votar y botar a nuestros políticos no es cosa menor. 

En la vida real, las condiciones para las elecciones nunca son óptimas, siempre habrá una circunstancia adversa. A veces será la seguridad pública, a veces la economía, a veces la salubridad o la polarización de la vida política. Pocas veces todas al mismo tiempo. Y aún así: es muy bueno que podamos tener elecciones. Hay muchos países donde las elecciones libres son solo una aspiración o un recuerdo lejano

¿Por qué son tan importantes las elecciones si todos los políticos son iguales? 

En realidad, no todos son iguales. Hay unos peores que otros. Unos que tienen acceso a más recursos públicos que otros. Unos que gobiernan a más personas que otros. Unos que tienen menos aprecio por la legalidad que otros. Y las elecciones son un buen momento para hacerles saber a todos ellos si estamos contentos o no con su trabajo.

Particularmente en 2021, cuando se elegirá a 15 gobernadores de los 32 posibles (técnicamente la CDMX no tiene gobernadora, aunque se parece) y a la totalidad de los 500 diputados, que aprobarán el presupuesto de egresos de la federación del 2022. 

Además de 1,926 presidencias municipales, 2,122 sindicaturas, 15,107 regidurías y 635 juntas municipales, que implican un total de 21,368 cargos de elección popular. 

11 razones por las cuales estas elecciones serán muy interesantes: 

1- Es la primera elección federal de la 4T. Es un buen momento para medir si el entusiasmo del 2018 sigue vigente. Es la primera vez que entre las promesas y los discursos hay una realidad medible y calificable. En otras palabras: hay gobierno respecto al cual opinar y votar. 

Este ejercicio no es poca cosa porque dependiendo de la nueva integración del Congreso de la Unión y de los congresos locales algunas situaciones se le facilitarán al Presidente, o no. 

2- Por primera vez, desde 1933, habrá reelección consecutiva de diputados. Esto significa que las y los diputados regresarán a cada uno de sus respectivos distritos electorales para pedir el voto y continuar en el cargo otros tres años, de un total posible de 12. 

¿Qué discurso de campaña ofrecerán? ¿Pedirán el voto para acabar con la mafia en el poder o advertirán del peligro para México que representan todos, menos ellos? ¿Reconocerán los aciertos y errores de los últimos tres años o se montarán en una realidad de papel? 

3- También comienza el acomodo de lugares de salida para la carrera presidencial del 2024. ¿Quiénes ocuparán una nueva silla de gobernador o gobernadora obteniendo con ellos la posibilidad de atraer reflectores con miras a construir una potencial candidatura presidencial? ¿Qué será de Tatiana Clouthier ahora que termina la gubernatura de Jaime Rodríguez Calderón en su natal Nuevo León? 

¿Qué puestos en el gabinete ocuparán algunas de las personas que terminan su encargo en la Cámara de Diputados? ¿Qué será de Mario Delgado y Porfirio Muñoz Ledo y sus aspiraciones de dirigir Morena? ¿Tendrán todavía una carrera política en la 4T? 

4- Se van a competir 1,063 diputaciones locales, esto es 30 congresos locales, los cuales son indispensables para la aprobación de reformas constitucionales. Para lograr reformas constitucionales no basta contar con las dos terceras partes de ambas cámaras del Congreso de la Unión, se necesitan 17 congresos locales. 

5- Se competirá por la gubernatura de Michoacán, que hoy en día es el único (y probablemente el último) gobernador del PRD. Si el PRD pierde esta gubernatura, más su atomización en la Cámara de Diputados y su desintegración en la Cámara de Senadores… pues no quedará mucho de ese partido que gobernó la capital de país durante más de 20 años. 

6- En Nuevo León termina el cargo del único gobernador independiente del país. Y su gestión no fue espectacularmente buena, por decirlo de alguna manera. Parece que el vínculo a un partido político o la independencia de éste no es determinante para el éxito de un gobierno. Dicho de otra forma: cuando se nace pa’ maceta, del corredor no se pasa. 

Pero, ¿cómo le irá ahora a las y los candidatos independientes? ¿El cansancio de las personas es respecto todos los partidos políticos o solo respecto de algunos? También termina el encargo de Jaime Bonilla, quien intentó –hasta lo inconstitucional– aferrarse a la silla de gobierno. 

También terminan cuatro gobernadores del PAN y ocho del PRI; de ellos ¿cuántos continuarán en el país viviendo en libertad y cuántos no? 

7- Las elecciones intermedias significan reacomodos en el gabinete. Así ha sucedido ya en el IMSS y en la Secretaría del Bienestar. ¿Cuántos cambios más faltan? ¿Habrá cambios en Relaciones exteriores o en Salud? ¿Cómo moverá el presidente sus fichas en el tablero que se llama 2024? 

8- Es la última oportunidad de la oposición para mostrar a sus potenciales votantes que sí son una opción real para 2024. 

Creo que 2019 y 2020 han dejado ver muy claramente las verdaderas filias, fobias, capacidades y talentos del gobierno, pero también han dejado ver muy claramente las de la oposición. Y hay que decirlo con claridad, sus talentos y capacidades han brillado por su ausencia. El problema es que una democracia necesita de opciones políticas para funcionar. 

9- Esta elección también deberá marcar un punto de distinción en materia del reconocimiento pleno de la paridad de género y los mecanismos legales para prevenir, atender y sancionar la violencia política contra las mujeres por motivos de género. Las protestas de mujeres durante 2019 y 2020 han puesto el acento en donde se debe: el país no puede funcionar cuando más del 50% de su población tiene miedo de salir a la calle, ir a trabajar, utilizar el transporte público, estar en sus casas con su pareja o pedir justicia y todo solamente por su género. 

10. No todos llegaron. Siete organizaciones políticas intentaron obtener su registro como partido político y con ello acceder a recursos públicos, pero no todas lo lograron. ¿Quién va a capitalizar las simpatías y votos que esas organizaciones ya no van “arrebatar” a los partidos políticos registrados? 

Además, en 2021 competirá un (¿nuevo?) partido político. El Partido Encuentro Social (PES) regresa con un nuevo nombre: Partido Encuentro Solidario (PES) y el mismo ADN. Intentará una vez más conservar el registro, previo ejercicio de recursos públicos. ¿Quién ganará y quién perderá con esto? 

11- Y finalmente, todo esto se paga con nuestro dinero. No lo desperdiciemos, nos cuesta mucho ganarlo y debemos invertirlo en darnos una mejor democracia y con ello un país más justo y próspero que nos permita disfrutar de nuestros respectivos proyectos de vida. 

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