Free Porn





manotobet

takbet
betcart




betboro

megapari
mahbet
betforward


1xbet
teen sex
porn
djav
best porn 2025
porn 2026
brunette banged
Ankara Escort
1xbet
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
1xbet-1xir.com
betforward
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
betforward.com.co
deneme bonusu veren bahis siteleri
deneme bonusu
casino slot siteleri/a>
Deneme bonusu veren siteler
Deneme bonusu veren siteler
Deneme bonusu veren siteler
Deneme bonusu veren siteler

Ceguera paradigmática

Compartir:

- Advertisement -

El polvo de la elección se ha asentado. Ya tenemos claras las dimensiones de la derrota de la oposición y del triunfo del oficialismo. Han pasado algunos días y quizá eso ayude un poco a atemperar los ánimos apasionados de toda elección y pensar con calma qué fue lo que pasó.

Mucho se ha hablado ya del mensaje que la ciudadanía mandó; se ha analizado el impacto de ciertas políticas públicas en el electorado, como aumentar el salario mínimo. Se ha especulado también sobre la relevancia del enorme operativo del Estado para sacar a la gente a votar, en muchos casos coaccionados. 

También de las ilegalidades y de la violencia. Es una elección que dejó muchas lecciones en torno a la urgencia de un Instituto Electoral con más dientes y más rigor para fiscalizar. Pero el hecho incontestable es que la sociedad ha avalado, con claridad, el proyecto que hoy nos gobierna.

Por supuesto hubo mucho engaño, como en toda campaña: engaños sobre los logros, pero también el engaño de violentar las leyes. El presidente recibió múltiples amonestaciones de la autoridad electoral por romper las reglas. Usó su posición para promocionar su gobierno, su proyecto y sobre todo -y esto es lo más grave- para atacar y difamar a sus adversarios.

También por supuesto estuvo el eterno engaño de las precampañas ilegales, de ambos bandos, que representaron gastos irregulares y probablemente corrupción. Fue una decisión del presidente adelantar la contienda y le funcionó: gran parte de este gobierno hemos hablado de quién viene y no de qué está pasando.

Sin embargo destaca lo que llamamos la ceguera paradigmática. Esto es cuando nuestros paradigmas, es decir, nuestro sistema de creencias y convicciones es tan fuerte que nos ciega de la realidad. Esto lo padeció intensamente la oposición.

Las encuestas mostraban, muy desde el principio, que le urgía una narrativa distinta. Había que entender que personajes como Alejandro Moreno y Marko Cortés generaban desconfianza en la gente; que son rostros que representan un pasado demonizado y sin embargo no dieron un paso atrás.

Xóchitl Gálvez tenía atributos como ser ciudadana y sentirse sincera, pero eso no iba a bastar. Tenía que haber un rompimiento con el pasado y una visión de futuro. Y probablemente ni así habría sido suficiente.

Pero en lugar de intentarlo, la decisión fue que “todas las encuestas están mal”. Todas menos esa rara excepción que les daba la razón. La discursiva fue siempre negar las señales de peligro y regodearse en las que eran favorables. 

Esa es la ceguera paradigmática: si la información no me gusta, es falsa o la ignoro.

La oposición se encerró en su realidad  y por eso no la pudo transformar. De hecho, sigue encerrada en su realidad alternativa.  

El problema es que el veredicto ciudadano puede reforzar el otro lado de esta ceguera, que también existe: la de un gobierno que todo lo ha hecho bien, que no tiene crítica válida, que es correcto vivir en el universo de los “otros datos” y todo problema es culpa de conspiraciones.

Viene una nueva etapa, que de una u otra forma será diferente. Ojalá se busque romper con la polarización, tratar de reconciliarnos. Pero sobre todo, dependerá de la sociedad volver a mirar críticamente a su clase política y no quedarse atrapada en sus paradigmas y prejuicios. 

Todos queremos un mejor país, pero no se logra con el autoengaño

Más del autor: Lo que la campaña se llevó

SUSCRÍBETE A NUESTRO NEWSLETTER

Recibe las noticias más relevantes de México cada mañana, inicia tu día informado.