México
Foto: Mireya Novo, Cuartoscuro
5 de mayo: el día que México salvó a Estados Unidos
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5 de mayo: el día que México salvó a Estados Unidos
La Batalla que cambió el curso de la historia
11 May | 2019
Por: Redacción
Muy Cierto
5 de mayo: el día que México salvó a Estados Unidos
La Batalla que cambió el curso de la historia
May 11, 2019
por: Redacción
Muy Cierto
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“Mexico Day!” gritan los estadunidenses y se disponen a celebrar con tacos, guacamole y tequila el 5 de mayo, con la idea de que es el día de nuestra independencia; digamos, como si fuera su 4 de julio.

Lo que pocos saben es que la Batalla de Puebla –que es lo que realmente se conmemora el 5 de mayo–, sí es un día que deberían celebrar, pero por otras razones: el triunfo de México cambió la historia de su país.

En 1861 Estados Unidos vivía la Guerra Civil (también llamada Guerra de Secesión) entre los estados de la Unión, ubicados en el norte y gobernados por el presidente Abraham Lincoln, contra los Confederados –integrados por 11 entidades del sur– que buscaban su independencia.

Una de las principales razones de esta guerra era la esclavitud: el norte la había prohibido, los estados del sur aspiraban a mantenerla, ya que decían que era crucial para su desarrollo económico y su orden social.

En ese entonces México, gobernado por Benito Juárez, sufría una crisis económica y tenía deudas con Francia, Gran Bretaña y España, que mandaron a sus fuerzas armadas a desembarcar en Veracruz para cobrar las cuentas pendientes.

Los confederados estadunidenses vieron en esta invasión una oportunidad: aliarse con los invasores para derrotar a México les podría dar la gran ventaja de ser reconocidos internacionalmente. Que tres de las principales potencias europeas dieran su visto bueno al  país que querían crear, era crucial para ellos.

Pero no solo eso. Un México invadido les permitiría, en un acuerdo con los europeos, tener acceso a más armas, tropas e incluso, hacerse de parte de nuestro territorio.

Abraham Lincoln entendía este peligro. Un artículo del periodista David Von Drehle sugiere que los diplomáticos del presidente de EU querían pagar las deudas para que México no entrara en guerra con los franceses, pero el Congreso se negó. La invasión siguió su curso.

Benito Juárez logró llegar a un acuerdo con Gran Bretaña y España, que detuvieron la acción de sus tropas; los franceses, por su parte, veían en México una posibilidad de incrementar su territorio e influencia.  En esos días, el ejército francés era considerado el más poderoso del mundo, y el emperador Napoleón III quería construir un gran imperio en nuestro país y detener la expansión de Estados Unidos.

Los franceses pasaron un tiempo en puertos mexicanos y, en la primavera del año siguiente, 1862, emprendieron una marcha hacia la Ciudad de México animados por los confederados de Estados Unidos. Con la conquista de nuestro territorio, los franceses hubieran tenido la posibilidad de inclinar la balanza en la Guerra Civil de EU, que entraba en un momento crucial, analizó Von Drehle.

Pero no sucedió así porque, el 5 de mayo de 1862, comenzó la Batalla de Puebla. Las fuerzas mexicanas eran comandadas por el general Ignacio Zaragoza. El combate duró aproximadamente siete horas y los mexicanos obtuvieron el triunfo con cerca de cuatro mil 500 hombres, con un saldo de 500 muertos de la milicia francesa comandada por el general de división Charles de Lorencez.

Esta derrota fue crucial. Los franceses tuvieron que replegarse y posponer la toma de la Ciudad de México.  Mientras tanto, en EU, Lincoln logró avances decisivos para el norte. El sueño de los confederados empezaba a desaparecer.

Francia llega tarde

Los franceses volvieron a México para, ahora sí, conquistar nuestro territorio en junio de 1863. Napoleón concedió la corona a Maximiliano de Habsburgo, quien en 1864 se volvió emperador de México. Benito Juárez inició su resistencia. 

Pero ya era muy tarde. Francia no pudo influir en a la Guerra Civil estadounidense, que ya estaba a favor de los estados de la Unión impulsados por Lincoln. La Guerra de Secesión terminó en 1865, con la rendición de los estados sureños.

Maximiliano se rendiría poco después ante las fuerzas nacionalistas liberales que lucharon junto a Juárez. El emperador fue ejecutado en el Cerro de las Campanas en 1867.

México volvió a ser una república, y Estados Unidos se mantuvo unido, para convertirse en la mayor potencia mundial.  Un día para cambiar la historia del mundo.



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