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Una nueva epidemia: se encarecen las rentas en la Ciudad de México
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Una nueva epidemia: se encarecen las rentas en la Ciudad de México
Ya golpea la crisis económica
27 Jun | 2020
Por: Mariangel Calderon
Muy Cierto
Una nueva epidemia: se encarecen las rentas en la Ciudad de México
Ya golpea la crisis económica
Jun 27, 2020
por: Mariangel Calderon
Muy Cierto
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Con la crisis por COVID-19 muchas personas que rentan una vivienda en la Ciudad de México ya no podrán pagarla. Algunas, sobre todo menores de 35 años, tendrán que regresar a vivir con sus padres o volverán a su hogar en otros estados del país, dijo Pablo Gaytán, especialista en ciencias sociales y estudios urbanos de la Universidad Autónoma Metropolitana.

Una de cada cuatro de las 2.5 millones de viviendas que hay en la CDMX son rentadas, es decir, poco más de 633 mil (casi dos veces la población de Cuernavaca), según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI). Con la pérdida de ingresos y una caída generalizada de la economía mexicana, muchas personas tendrán dificultades para pagar sus rentas. 

Lorena estudia Comercio Internacional en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Llegó a la CDMX hace tres años, cuando tenía 18, para continuar sus estudios. En enero consiguió trabajo como mesera en un restaurante de la colonia Roma, lo que le permitió mudarse de Tlalnepantla (a 37 kilómetros de Ciudad Universitaria, en donde estudia) a un departamento de la misma colonia Roma. 

Pero a mediados de marzo el restaurante cerró por la contingencia sanitaria por el COVID. Sin trabajo, sin clases presenciales ni dinero, tuvo que regresar a casa de sus padres, en Chiapas

Para Rebeca, de 38 años, las cosas no fueron muy diferentes. Rentaba un departamento de dos habitaciones, dos baños y balcón por 13 mil pesos; vivía felizmente con sus dos perros desde hace cuatro años en la alcaldía Benito Juárez. También a mediados de marzo todo cambió para ella. 

Los proyectos en los que trabajaba como creadora de contenidos, de freelance, fueron cancelados. Ya no pudo seguir pagando la renta y tuvo que ir a vivir a la casa de descanso de sus padres en Tlaxcala.

A las dificultades de la pandemia se añaden las complicaciones para pagar la renta. Y 63% de las personas enfrentarán dificultades de pago de alquileres, dijo a Cuestione Sergio González, integrante del colectivo 06600 Plataforma Vecinal y Observatorio Ciudadano de la colonia Juárez, con base datos de la Encuesta Ciudadana sobre Acceso a la Vivienda y el Agua, que fue respondida por 1498 personas de 16 alcaldías de la capital mexicana municipios de la Zona Metropolitana.

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Migrar en tierra propia

Con la pandemia por COVID-19 las rentas aumentaron 35% entre marzo y junio de este año, en alcaldías como la Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Álvaro Obregón y Cuajimalpa, de acuerdo con estimaciones de Pablo Gaytán, especialista de la Universidad Autónoma Metropolitana en entrevista con Cuestione, quien analizó los datos en anuncios de renta de vivienda en internet.

Entre la pérdida de empleo, la desaceleración de la economía y el aumento en el precio de las rentas, muchas personas que rentan tendrán que buscar lugares más baratos para vivir. Así, algunas colonias podrían quedar despobladas, lo que aumentaría la inseguridad, explicó a Cuestione Sergio González.

Otros más tendrán que irse a las periferias de las ciudades, donde las rentas son más baratas, pero incrementan los tiempos de traslado a las escuelas y los trabajos, lo que significa más tráfico vehicular del que ya había, añadió González.

“La pandemia del COVID-19 hizo evidente una crisis del encarecimiento artificial de las rentas en la capital mexicana”, explicó el también activista. Esto se da en parte por la especulación inmobiliaria, que es cuando las grandes empresas desarrolladoras de vivienda establecen los precios de las rentas y las autoridades capitalinas no ponen precios tope, explicó González.

La falta de topes hace que los propietarios de las viviendas puedan incrementar las rentas a placer, sin considerar aspectos como el valor real de la vivienda o los precios promedio de rentas en determinadas colonias. Esto hace que las personas, ante la imposibilidad de enfrentar estos aumentos injustificados, tengan que desplazarse a otros barrios en los que sí pueden pagar las rentas. Además, no hay instancias que protejan a quienes alquilan una vivienda, abundó González.

¿Y luego?

En todo el país, de acuerdo con el INEGI, de las casi 32 millones de viviendas particulares habitadas, poco más de cinco millones (15.9%) son rentadas –una proporción menor que en CDMX. Pero podrían ser más, porque hay un subregistro en las cifras oficiales, expone Elizabeth Díaz, abogada de la UNAM, en entrevista con Cuestione.

Esto podría ser debido a las diferentes formas de rentar un lugar para vivir, así como a la falta de registro de contratos de arrendamiento en el Servicio de Administración Tributaria por parte de los propietarios para ahorrarse el pago de impuestos. Aunque el Código Civil establece la obligación de hacerlo, no hay una instancia especializada en verificar que esto de verdad se cumpla, agrega la también especialista en Derechos Humanos.

Sin apoyos

Países como España, Estados Unidos, Francia, Alemania y Argentina adoptaron medidas como suspensiones de pagos de alquileres, préstamos y prórrogas para proteger a los inquilinos, que ante la pérdida de sus ingresos por el COVID-19 estarían en riesgo de no poder enfrentar los pagos de renta. Pero en México no ha habido ningún pronunciamiento por parte de las autoridades, dijo la abogada Elizabeth Díaz. 

En la Ciudad de México, sólo hubo un mensaje por parte de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum. Pero sólo se trató de un llamado a la “solidaridad con las personas de menores ingresos” para poder llegar a acuerdos y aplazar los pagos. 

La Procuraduría Social, que también tiene facultades en materia de arrendamiento, realizará campañas de difusión para promover la empatía de los arrendatarios. De esta manera, los inquilinos serían los encargados de llegar a acuerdos de pago con sus caseros, dijo en entrevista con Cuestione la procuradora Patricia Ruiz Anchondo.

De no poder lograr estos acuerdos, la Procuraduría, a petición de los inquilinos afectados, buscaría acercamiento con los arrendatarios para lograr conciliaciones entre ambas partes, dijo Anchondo. De complicarse la situación de la vivienda en renta, sería necesaria la intervención de la jefa de Gobierno, añadió la procuradora.

¿A quiénes afecta? 

La forma de vivir en la ciudad ha cambiado con los años. Un ejemplo son las viviendas compartidas, en las que varias personas rentan un inmueble en conjunto y se dividen el alquiler y los gastos comunes, como los de los servicios, dijo Pablo Gaytán

Las cifras oficiales no consideran estas nuevas realidades y la pandemia las ha hecho evidentes, dijo el también especialista en estudios urbanos. Trabajadores, estudiantes y arrendatarios con una o dos viviendas en renta podrían ser los sectores más afectados.

Estos son los grupos de personas que enfrentarían problemas para pagar sus alquileres según el especialista: 

 

 

Trabajan y estudian para sostener la vida en la ciudad, pero sin empleos y con probabilidades de alza en las rentas de vivienda cerca de las universidades, los estudiantes tendrían que mudarse a colonias más baratas, alejadas de sus escuelas e, incluso, abandonar los estudios. 

 

  • Trabajadores. Personas con más de 35 años de edad que, originalmente, viven en la periferia de la ciudad y preferían rentar pequeños cuartos en las colonias cercanas a sus trabajos, en zonas céntricas. 

 

 

  •  Propietarios. Personas cuyo ingreso principal proviene de la renta de viviendas –particularmente adultos mayores–, ahora perderán sus ingresos, o bien, se reducirán significativamente, lo que los expone a mayor vulnerabilidad de la que ya enfrentaban antes de la pandemia.

 

El coronavirus también infectó al sector inmobiliario, sin embargo, no hay medidas para curarlo.



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