Capitalismo vs Socialismo, ¿México dónde se ubica?

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En el centro del discurso del presidente Andrés Manuel López Obrador se culpa al neoliberalismo -forma del capitalismo- de todo lo malo que se vive en el país.

¿Es tan malo el capitalismo? ¿Se debería de transitar al socialismo? ¿Qué diferencias encierran ambos sistemas?

Para AMLO el proyecto que se instauró en forma fallida desde 1982, cuando el expresidente  Miguel de la Madrid estaba en el poder, ha beneficiado a unos cuantos que integran la “mafia del poder”, señaló en la mañanera del 8 de marzo.

Entre los errores neoliberales enumerados por el mandatario está el crecimiento mínimo en promedio de la economía del 2% anual; la privatización de Telmex durante el mandato de Carlos Salinas de Gortari que benefició a Carlos Slim; las libertades para saquear empresas como Pemex, que hoy busca rescatar; el castigo al salario mínimo con una pérdida del poder adquisitivo del 75%; una inversión mínima en educación que buscaba privilegiar a ricos y la corrupción…

Pero, la pregunta es: ¿Andrés Manuel López Obrador es un presidente afín al capitalismo o a lo que algunos llaman socialismo. Para averiguarlo, es importante revisar primero en qué consiste cada una de las teorías económicas que dividieron al mundo en el Siglo XX (y parecen querer hacerlo de nuevo).

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¿Qué es el capitalismo?

Una teoría o sistema organización social basado en el mercado libre, en la propiedad privada y en una baja o mínima intervención del Estado en la economía. Impulsa la autorregulación del mercado para producir riqueza y distribuirla. El sistema capitalista defiende la libertad económica, la elección del consumidor y el crecimiento económico.

“La riqueza de la naciones”, obra de Adam Smith a quien se considera el padre del capitalismo moderno -que fue publicada en 1776-, refiere que lo mismo que una naturaleza humana, existe una naturaleza de la economía, que regula y mantiene un orden en la misma y que el autor denomina “mano invisible de la competencia”. Éste es el modo en que los mercados se autorregulan. Para que la economía sea próspera, hemos de respetar dicho orden y sus reglas.

¿Es malo el capitalismo?

En el presente, señala Francisco Bono Ríos, profesor y doctor en Ciencias Económicas, “los desafíos con que se enfrenta el planeta son de elevada magnitud y si algo caracteriza a todas las sociedades es el desconcierto y un incierto porvenir en el que sobrevuela un gran dilema: ¿Es sostenible hoy día el sistema capitalista, tal como está concebido?”.

El desconcierto causado por este sistema económico se ha reforzado por “problemas como la desigualdad, la precariedad laboral o cualesquiera cuestiones que quebrantan a una sociedad y cuestionan la pervivencia del sistema, junto al hecho de la inevitabilidad cíclica de las crisis, no son novedosos ahora, sino que son inherentes a la historia de la humanidad”.

Bono Ríos dice que aunque existen opiniones sobre un nuevo contrato social “no parece lo más operativo, ya que en la actualidad requeriría un compromiso a escala planetaria. Lo que no deja de ser una quimera… en el pasado, en el presente y me temo que también en el futuro”.

En este contexto, la economista Victoria Carvajal considera que no existe un consenso sobre si la situación en la que se encuentra la economía global en la actualidad se trata de un bache pasajero o de si estamos al borde de entrar otra vez en recesión.

A decir de Carvajal “la guerra comercial declarada por la Administración de Trump a medio mundo y la amenaza de un Brexit desordenado han impactado en las expectativas de crecimiento globales, pero la discusión va más allá”.

Desde la caída del muro de Berlín como símbolo de fracaso del modelo impulsado por la extinta Unión Soviética y referente, para muchos, de lo que es el comunismo (sin serlo), puso al capitalismo como un sistema económico, que incluso ha sido abrazado “parcial e interesadamente por el régimen de China, lo que le ha permitido convertirse hoy en la segunda potencia económica mundial”.

Branko Milanovic, en su libro Capitalism, alone, visualiza a un capitalismo dominante, bajo dos modelos antagónicos: el capitalismo político, representado por China, con fuerte influencia política y altos niveles de corrupción; y el capitalismo liberal meritocrático, que tiende hacia la concentración de riqueza y la desigualdad.

Al hacer referencia a México, Milanovic señala que la condición de la riqueza del trabajo y la riqueza de capital, es muy inferior con respecto a Europa occidental y Estados Unidos: “Esto demuestra que los países latinoamericanos están todavía en un estado temprano de desarrollo, en el que los capitalistas tienen muy pocos ingresos del trabajo y los trabajadores tienen cero ingresos del capital”.

Diferente es la opinión de Ha-Joon Chang, académico de la Universidad de Cambridge, quien considera que el neoliberalismo ha sido malo para México. “Este país, en la época de la industrialización por sustitución de importaciones (ISI), fue capaz de crecer un promedio de 6.1%. Claro, no todo era bueno por completo, a otros países les iba mejor, y ese modelo necesitaba cambios, pero este era un país que podía crecer a ese ritmo y de pronto ya no”, señaló a El Financiero.

En este contexto, el académico Chang considera que a México le ha faltado ambición: “México solía ser cuatro veces más rico que Corea del Sur y hoy su ingreso es solo 30% del de ese país. ¿Dónde están sus Samsung? ¿Dónde están sus Hyundai?”.

Desconcierta a Ha-Joon Chang la postura de AMLO como antineoliberal. “El problema con este país, al igual que otras economías en desarrollo, es que la política industrial ha sido anti-negocios, el gobierno quiere controlar los negocios, o es demasiado pasivo”, respondió.

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¿Qué es el socialismo?

Una teoría o sistema de organización social basado en la explotación de la mayoría de los bienes en común, con propiedad atribuida a los trabajadores. En el socialismo, el Estado controla la economía, y es responsable de reducir la desigualdad social, a través de programas que benefician a los pobres.

Los pensadores de la teoría se fundamentaron en los preceptos de Karl Marx y Friedrich Engels.

Para Marx, el socialismo se centraba en un sistema político transitorio entre la revolución de los trabajadores y el comunismo. Cómo tal, este pensamiento no se ha aplicado en ningún país nunca en la historia.

 Eso, a pesar de que, en el presente, la maquinaria amenaza con destruir empleos en la industria.

“No obstante, es innegable que se ha producido un aumento de las desigualdades dentro de las sociedades capitalistas. Y puede decirse que se han cumplido los pronósticos de Marx relativos al desarrollo tecnológico”, señala Aurora Nacarino-Brabo en Letras Libres.

En concreto, Adolfo Sánchez Vázquez puntualiza en la revista Nexos. “El marxismo existirá, en suma, mientras estemos convencidos de la necesidad de emancipar a la humanidad en un sentido socialista y de fundamentar racionalmente esa emancipación.

¿México en qué modelo se ubica?

Tras el encuentro del presidente electo de Argentina, Alberto Fernández con López Obrador, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que México se ubica en el llamado “Eje socialista”, pero de acuerdo con Irma Méndez de Hoyos, investigadora y coordinadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), México no pertenece a ese grupo.

“No en todos los casos estamos hablando de socialismo, creo que Venezuela se cuece aparte, es decir Venezuela no es socialista, es un régimen autoritario donde no se permiten elecciones libres y limpias. Y estamos hablando no de una democracia sino de un autoritarismo y con un modelo con mira en lo económico que podríamos pensar que ese sí se acerca más al socialismo”, expuso en entrevista para Cuestione.

Además, indicó que en Bolivia, Ecuador y Chile existe una economía de mercado con un particular enfoque social y es lo mismo que pasa en México.  

El modelo económico de México, explicó Méndez, es propiamente capitalista con un enfoque social. “Todavía no sabemos hacia dónde va a evolucionar, pero hasta ahora se mantiene con una economía de mercado”.

“La gran diferencia en el socialismo es que el Estado y no el mercado es el que distribuye los bienes, es el eje factor y ese no es hasta ahora el modelo que han tenido en América Latina, salvo en Venezuela y en Cuba, pero en todos los demás países se rigen en una economía de mercado. Es el mercado el eje rector de la economía”, dice la también politóloga.

“Andrés Manuel lo que ha hecho es intentar que el Estado tenga un mayor papel en la regulación de la economía, el neoliberalismo lo que intenta es limitar ese papel, la gran discusión en América Latina es qué tanto el Estado interviene para regular la distribución de bienes, cuánto ganan, cómo se distribuye la riqueza en el país”.

Por lo anterior, todo parece indicar que si bien el presidente mexicano busca revertir muchas políticas neoliberales, no está del todo peleado con ellas y, sin duda, se encuentra lejos de buscar un modelo parecidos al de Venezuela o Cuba. Mucho menos, parece conducir la economía mexicana hacia lo que muchos llaman socialismo.

¿Cuál será el rumbo del proyecto de Andrés Manuel López Obrador, seguir en la economía de mercado o acercarse al mal llamado socialismo?

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